Nuestra Bandera:

¿Intervención militar en el gobierno militar? Paulo Cannabrava Filho Ingenuidad hablar en riesgo de intervención militar ante un gobierno militar de ocupación. Entre 9 y 12 mil militares ocupan en Brasilia los principales centros de decisión. Lo que está en juego es la continuidad de la actual ocupación manteniendo un aire de legitimidad dado por el fraude electoral. Fuera de foco también quienes creen que Bolsonaro iba dar un golpe con apoyo de las Policías Militares estaduales y de las fuerzas armada y no lo logró, que fracasó. Equivocado porque era eso mismo que ellos querían: aumentar la confusión, tensionar la cuerda, mantener la estrategia del caos. ¿Ellos quién? Los militares que ocuparon el poder a través de una Operación de Inteligencia, “legitimada” por el voto en las elecciones presidenciales de 2018. Ellos no quieren “romper”, pues ya rompieron en 2016, con el golpe que depuso la presidenta Dilma Rousseff, y rompieron en 2018, con la elección fraudada que impidió el ex presidente Luís Inácio Lula da Silva de participar. Ellos también necesitan del Congreso, de los partidos políticos, del poder Judicial y de los medios de comunicación. Y, al que parece, están todos se comportando a contento, para no decir, dentro de lo planeado. Ellos manejan el Presupuesto de la Unión e también un Presupuesto Secreto. Son billones disponibles para alimentar a los feudos electorales. El Presupuesto para 2022, encaminado al Congreso, prevé la contratación de 74 mil nuevos puestos para la Administración Federal, a ser ocupados por civiles o militares, al costo d R$ 513 mil millones. Estos serán “cabos” electorales que se sumarán a los 12 mil militares y centenares de miles de civiles engajados en el proyecto. Y también están los oficiales y plazas de los cuarteles de las tres fuerzas armadas además de las fuerzas policiacas flagrante e ilegalmente, descaradamente engajadas en el proyecto. Ellos también cuentan con 530 parlamentarios del Centrão, con sus feudos electorales, que suman millones de votos, muchos de los cuales comprados por R$ 100 o más. R$ 100 fue cuanto pagó un empresario de la ciudad de Pompéia, interior de São Paulo, a 250 ciudadanos que los embarcó en varios buses para engrosar las manifestaciones de apoyo al gobierno en el 7 de septiembre. El proyecto de captura del poder ha sido planeado por más de una década. Ellos cuentan también con las masas afiliadas a las varias denominaciones evangélicas,…

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