Federación Sindical Mundial:

Las personas adultas mayores, cuya fecha recordatoria para las Naciones Unidas y de lucha para nosotros, es el 1 de octubre, que el año pasado lo transcurrimos más o menos en el apogeo de la pandemia por coronavirus y el actual lo enfrentamos en el apogeo de la vacunación, aunque solo para algunos países y algunos sectores de la población. La pandemia, como toda crisis, solamente destapó la olla, para evidenciar las lacras económico sociales, que son inherentes (estructurales y sistémicas) al sistema capitalista, como lo es la gran desigualdad, entre un pequeño grupo de la burguesía mundial, de aquellos que son representantes de la fase imperialista, y la gran mayoría de la población mundial, limitados y carentes de todos los servicios básicos, que deben sobrevivir en un alto porcentaje en condiciones infrahumanas. La pandemia ha significado el agravamiento de las condiciones laborales, los despidos injustificados, las rebajas salariales, la quiebra de los pequeños negocios, pero nada de esto es nuevo, solo que ahora la pandemia sirve de argumento, la pandemia se ha constituido en el testaferro del sistema capitalista, pues todos los males del sistema se los está poniendo a nombre de la pandemia. Las condiciones por las que hemos tenido que transitar las personas adultas mayores, existían desde antes de la pandemia, los abusos en las casas, residencias, y asilos de ancianos, la falta de atención médica y de medicamentos gratuitos, las pensiones de miseria para los jubilados, la ausencia de pensiones para la mayoría de las personas adultas mayores del mundo, que van de la mano con el enriquecimiento ilícito y corrupto de las organizaciones de fondos privados de jubilaciones; en el asalto de la banca privada mundial a los recursos de quienes entregaron su vida para enriquecerlos, antes cuando éramos trabajadores activos nos explotaban, ahora cuando jubilados nos roban. Las personas adultas mayores, somos una responsabilidad del Estado, más allá de que en la etapa de nuestra vida anterior hayamos trabajado más años o menos años, con mayor o con menor remuneración, porque el darnos trabajo y una remuneración digna y decente, también es responsabilidad de ese Estado. Entonces toda persona adulta mayor debería tener condiciones aseguradas para una vida digna, como cualquier ser humano. Se ha evidenciado, al igual que sin pandemia, que unas personas y unos países acaparan más que otros, pues por ejemplo las transnacionales farmacéuticas de la mano con los países ricos…

Para leer el artículo completo, haga click aquí: – 6ª JORNADA MUNDIAL DE LUCHA DE L@S PENSIONISTAS – DÍA DEL ADULTO MAYOR – 1 de OCTUBRE de 2.021 (Federación Sindical Mundial)