El XIX Pleno del Comité Central del
Partido Comunista de Venezuela (PCV), reunido en Caracas los días 12 y
13 de diciembre de 2020, realizó un balance del proceso de agudización
de las contradicciones de clases en el mundo y en Venezuela, en momentos
en que la crisis del sistema capitalista mundial se acelera como
resultado de la pandemia y de las pretensiones de los monopolios
transnacionales, particularmente estadounidenses y europeos, de reforzar
su dominio hegemónico imponiendo la fórmula de “nueva normalidad”
basada en la mayor concentración del capital, obtención de la máxima
ganancia monopólica al menor costo posible, ampliación del control sobre
los recursos estratégicos del planeta, destrucción de los mecanismos de
defensa de la clase obrera y establecimiento de relaciones de trabajo
individualizadas y flexibles.

En este contexto global, se exacerban
las contradicciones interiimperialistas, en las que el imperialismo
estadounidense desempeña el papel más reaccionario, confirmando que es
una amenaza para los pueblos del mundo -y en particular para el pueblo
venezolano-, sin importar cual fracción de su gran capital local, a
través de cualquiera de los dos partidos del establishment
estadounidense que los representa, se turne en la administración del
Gobierno.

Bajo ese enfoque, el XIX Pleno del CC
del PCV evalúa el reciente proceso electoral celebrado en Venezuela, en
un contexto de amenazas y chantajes realizados por las fuerzas políticas
del imperialismo yanqui-europeo y la decisión de una fracción de los
Partidos de derecha de no participar en los comicios. En su plan por
mantener la política de agresiones contra el país, el imperialismo
apuesta a la “consulta Popular” realizada el 12 de diciembre por la
extrema derecha con el fin de extender el funcionamiento del parlamento
ficticio que dirige Juan Guaido hasta tanto el gobierno del Presidente
Maduro sea derrocado. El XIX Pleno del CC repudia esta maniobra del
imperialismo estadounidense y europeo y sus aliados internos, que lo
único que pretende es mantener la aparente legalidad de las criminales
sanciones y el saqueo de los recursos de Venezuela en el exterior.

Las elecciones parlamentarias

El pasado 6 de diciembre culminó en
nuestro país una jornada importante para las fuerzas revolucionarias
agrupadas en la Alternativa Popular Revolucionaria (APR), en las que se
registró un avance de la política de unidad obrera, campesina, comunera y
popular diseñada por el PCV, y coincidente con otros sectores sociales y
políticos del campo popular revolucionario, para hacer frente al
entreguismo, el fascismo y el imperialismo. Fueron 4 meses de intensos
trabajos dando la cara al pueblo trabajador de la ciudad y el campo y
levantando la Alternativa frente a la continuidad de la agresión
imperialista y ante el pacto de las elites del Gobierno y de sectores de
la derecha opositora, para administrar la crisis en favor de la
burguesía y desmontando las conquistas económicas y sociales del pueblo.

La APR tuvo que desplegar su agitación
política y de masas en medio de incesantes ataques y calumnias
dirigidas a reducir la expansión de su influencia y sembrar la
desconfianza del pueblo trabajador en sus propuestas. Fue una lucha
librada en condiciones desiguales y llena de obstáculos que fuimos
capaces de superar gracias a la fortaleza de nuestros planteamientos y
la mística militante desarrollada por las organizaciones que integramos
la APR.

El XIX Pleno del Comité Central del
PCV envía su mensaje de profundo reconocimiento, agradecimiento y
saludos fraternos a las organizaciones de la APR, al pueblo trabajador
de la ciudad y el campo, a sus jóvenes y mujeres, pueblos indígenas, a
las corrientes de la intelectualidad y diversidad cultural
revolucionaria que se identifica con el proyecto estratégico expresado
en la APR, que de forma voluntaria se integró a las tareas políticas y
de la campaña. Este titánico esfuerzo colectivo, fue determinante para
que la APR se consolidara como referente del reagrupamiento político de
las fuerzas obreras, campesinas, comuneras y populares, así como para el
logro de los importantes resultados electorales obtenidos.

Sin duda, la más importante victoria
política que conquistamos el 6 de diciembre fue el surgimiento y
fortalecimiento de la APR, como instrumento concreto para la ofensiva
popular frente agresión imperialista y la política económica
entreguista, anti-popular y anti-obrera, que precariza las condiciones
de vida del pueblo trabajador. El éxito de la APR confirma la necesidad
objetiva de la clase trabajadora, el campesinado y demás sectores
populares y capas explotadas de la sociedad venezolana, de articular y
organizar las luchas para defender los derechos del pueblo y conquistar
una salida revolucionaria a la crisis capitalista y las agresiones
imperialistas.

Balance del proceso electoral

El 6 de diciembre logramos un
incremento sustancial de la votación del PCV comparada con las pasadas
elecciones parlamentarias del 2010 y 2015 pese a la alta abstención que
caracterizó el proceso electoral reciente. En el 2015 obtuvimos una
votación absoluta de 113 mil votos para un 0,8% del total con una
abstención del 30%, actualmente logramos 170 mil votos para un 2,73% con
una abstención muy superior registrada en un 70%. Es la votación más
alta del PCV en elección parlamentaria y un resultado muy notable
tomando en cuenta que mientras la abstención hizo decrecer el caudal de
voto del PSUV y el voto conjunto de los Partidos de la derecha, en
nuestro caso experimentamos un crecimiento.

Estos modestos pero notables
resultados, representan también una gran victoria política para el
PCV-APR por las condiciones tan desiguales en que fueron conseguidos,
producto de la censura comunicacional aplicada al PCV y el abusivo
ventajismo del PSUV y los partidos de derecha. El PCV fue la única
organización que no se benefició de las garantías electorales convenidas
entre el PSUV y los partidos de la derecha en la mesa de diálogo y
acuerdo. Participamos en un proceso electoral pactado de espaldas al
pueblo entre dos fuerzas (Gobierno y oposición), lo que se reflejó en el
grosero ventajismo sobre el PCV.

Desde el proceso de inscripciones de
las candidaturas, el partido de gobierno, haciendo uso desmedido de los
medios públicos se dedicó a difamar a la APR y al PCV, cerrando al mismo
tiempo toda posibilidad de ejercicio del derecho a réplica. La ilegal
censura comunicacional a las candidaturas de la APR y al PCV, impuesta
desde el gobierno, se evidenció en la ausencia de cobertura
comunicacional a las actividades electorales del PCV-APR, la negativa a
colocar la publicidad del PCV en los medios radiales y televisivos, y la
exclusión de nuestras candidatas y candidatos de los espacios de
opinión y debate electoral. Esto sin duda impacto negativamente las
posibilidades del PCV de dar a conocer sus propuestas a la población,
las cuales difieren tanto de la política gubernamental como de la
opositora.

La censura contra el PCV contrastó con
la abierta divulgación de las candidaturas y publicidad electoral de
los partidos de la derecha en los medios de comunicación públicos y
privados. El objetivo del veto comunicacional era más que evidente:
anular y borrar al PCV de las opciones electorales e impedir que sus
propuestas programáticas se difundieran en la población, para que la
votación se decantara entre el PSUV y las diferentes listas de la
oposición. Su lógica oportunista y electoralista les hizo creer que
podían destruir a la APR mediante un resultado electoral adverso. La
censura no era más que una maniobra para que todas las listas de la
derecha obtuvieran mayor votación que el PCV, intentando así dejarnos
fuera del parlamento. Pretender que con un mal resultado electoral se
puede destruir un proceso de reagrupamiento revolucionario que responde a
las necesidades objetivas de la lucha de clases, es una fantasía propia
de mediocres reformistas.

Sumado al bloqueo comunicacional,
tuvimos que hacer frente al abismal ventajismo de la campaña electoral.
El partido de Gobierno y los de oposición en su búsqueda desesperada del
voto, realizaron un gigantesco derroche de recursos financieros
valorados en millones de dólares en propaganda y eventos electorales,
mientras el país padece la más profunda crisis y nuestro pueblo sufre
sus terribles consecuencias.

Aún en estas adversas condiciones, la
cúpula reformista del gobierno no pudo cumplir su objetivo de
invisibilizar por completo a al PCV-APR y relegarle a la última posición
en la votación general. Los resultados obtenidos colocaron al PCV-APR
como la 4ta lista más votada y como 6to Partido de mayor votación de los
25 partidos participantes. Con el 2,73% el PCV- APR logró además
ingresar al parlamento con un (1) diputado electo por la lista nacional
con su respectiva suplente.

En la selección del método para la
adjudicación de los diputados de la lista nacional, el CNE benefició al
partido con más alta votación permitiéndole quedarse con una cantidad
superior de escaño a su votación obtenida. El método no respetó los
principios de proporcionalidad y pluralidad política establecidos en la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Cada voto del
PSUV-GPP se sumó dos veces garantizándole a esta fórmula adjudicarse el
91% de los escaños con el 69% de los votos obtenidos, mientras el PCV
con el 2,73% de los votos apenas obtuvo un (1) diputado, el 0,36% de los
escaños.

El PCV denuncia esta arbitraria y
desigual metodología adoptada por el CNE y le instamos a corregirla en
función de los preceptos constitucionales de proporcionalidad y
pluralismo político. El PCV llevará a cabo las acciones legales que
correspondan ante el CNE y el Tribunal Supremo de Justicia a fin de
denunciar esta ilegalidad y exigir su inmediata revisión. De no ser por
esta desproporcional metodología, el PCV hubiese obtenido seis (6)
parlamentarios.

El ajuste capitalista del gobierno y los derechos de la clase obrera

El desarrollo del proceso electoral
dejó en evidencia el avance de la ruptura del gobierno-PSUV con el
proyecto histórico Bolivariano y emancipador iniciado por el Presidente
Hugo Chávez en 1999. Dos hechos concretos, entre muchos otros,
consumados por el gobierno de Nicolás Maduro, son prueba fehaciente de
este viraje a la derecha de la cúpula del gobierno. El primero de ellos
fue la promulgación por la Asamblea Nacional Constituyente de la
denominada ley “anti-bloqueo”, medida que viene a servir de base
jurídica al proyecto de privatizaciones de los principales activos
públicos en beneficio del capital privado nacional e internacional. Esta
ley de entrega y saqueo confirma la firme decisión del gobierno de
avanzar en su agresivo plan de ajuste económico que viene cargando todo
el peso de la crisis capitalista y las sanciones ilegales imperialistas
sobre las espaldas de las y los trabajadores.

El segundo hecho fue la puesta al
descubierto de la conciliación de clases en marcha mediante el anuncio
público realizado por el Presidente de la República de construir un
gobierno de coalición con los partidos de la derecha. Esto es sin duda,
la manifestación concreta de la necesidad de establecer un pacto de
gobernabilidad con la derecha para implementar el antipopular ajuste
económico liberal-burgués.

Las medidas económicas que se han
implementado, tales como las privatizaciones de empresas estatales
relacionadas con la producción de alimentos (Arroz del Alba, Agropatria,
Lácteos los Andes, los centrales azucareros), la liberación de pago de
impuestos a las empresas capitalistas, la dolarización de precios de los
servicios públicos de gas, telefonía- internet, recolección de
desperdicios y transporte, la liberación general de precios al ritmo de
la devaluación del bolívar, la dolarización de facto de la economía y la
completa flexibilización de los derechos laborales; son evidencia
incontrovertible del giro a la derecha de la política económica
gubernamental.

El gobierno, con su actual política de
entrega y conciliación destruye las conquistas sociales logradas
durante el gobierno del Presidente Chávez y retrocede a las aplicaciones
de las mismas medidas privatizadoras y de desregularización laboral,
implementadas por los viejos gobiernos de AD/COPEI como fórmula para
supuestamente superar la crisis del capitalismo dependiente y rentista
venezolano. En lugar de tomar medidas revolucionarias para proteger al
pueblo trabajador de la crisis y las sanciones como base para relanzar
la producción nacional, lo que hacen es gestionar en beneficio del
capital la destrucción masiva de la fuerza de trabajo y las capacidades
productivas nacionales.

Con el falaz discurso del “milagro de
la empresa privada para reactivar la economía” y creación de una
“burguesía revolucionaria”, lo que se esconde es la venta fraudulenta de
los activos de la nación, el debilitamiento del papel regulador del
Estado y las mayores facilidades al capital para la obtención de sus
ganancias a expensas de la destrucción del valor de la fuerza de trabajo
(acabando con los salarios, las pensiones y las prestaciones sociales).
En síntesis, la salida capitalista que ofrece el gobierno se asienta
sobre el saqueo del país y la destrucción y explotación desmedida de la
fuerza de trabajo.

Por si fuera poco, este plan
capitalista se encubre con el discurso antiimperialista, la protección
del pueblo de la agresión imperialista y el “socialismo bolivariano”. La
defensa de la soberanía y la autodeterminación y la lucha contra las
sanciones ilegales y bloqueo imperialista sirve de coartada a esta
ofensiva del capital en Venezuela.

La APR, su rol y el congreso fundacional

En este contexto, la APR emerge como
un núcleo del proceso de reagrupamiento de las luchas obreras,
campesinas, comuneras y populares que sufren la pérdida de derechos y
conquistas sociales producto de esta arremetida capitalista. El
referente de fuerzas revolucionarias y populares en construcción no es
expresión de una necesidad electoral, sino de la resistencia popular
frente al salvaje ajuste económico que impulsa el gobierno. Las
organizaciones que se integran en la APR levantamos las banderas del
proyecto histórico liberador bolivariano de nuestro pueblo frente al
viraje de derecha entreguista de la cúpula del gobierno y la agresión
de los imperialistas y sus lacayos.

Pese a sus limitaciones y debilidades,
el proceso de construcción de la APR avanzó exitosamente en la
coyuntura brindada por las recientes elecciones, en la consecución de
los siguientes objetivos que nos propusimos en el XVII y XVIII Plenos
del CC-PCV con relación a la APR:

  • Confrontar y deslindar “en las nuevas condiciones de
    profundización de la agresión imperialista y de aplicación de una
    política liberal al servicio del capital por parte del gobierno
    nacional, que afecta los intereses de las clases populares y
    trabajadoras de la ciudad y el campo, a la vez que no garantiza la
    construcción de las capacidades nacionales para la derrota estratégica y
    táctica de dicha agresión imperialista”
  • Reagrupar las fuerzas más afines del movimiento popular revolucionario y núcleos de base popular chavista.
  • “Conquistar
    una combativa presencia del PCV y demás organizaciones y corrientes
    sociales y políticas de la APR”, en la nueva Asamblea Nacional.

La profundización de la crisis capitalista mundial y nacional, nos
obliga a acelerar los procesos de formulación de las bases
programáticas, de definiciones políticas, de aprobación de la Plataforma
y el Plan de lucha, de construcción orgánica y a dotarnos de
capacidades mayores para la comunicación y la movilización combativa. En
tal sentido el XIX Pleno del CC-PCV presentará a la consideración,
debate y decisión colectiva de las demás fuerzas sociales y políticas de
la APR un conjunto de propuestas. Entre ellas, la adopción de medidas
necesarias para convocar y realizar el Congreso Nacional Fundacional de
la APR que garantice un amplio y democrático debate nacional y la
incorporación masiva de organizaciones e individualidades del campo
obrero, campesino, comunero, profesional, de mujeres y juventudes, de la
intelectualidad y diversidad cultural popular.

El Congreso fundacional de la
Alternativa Popular Revolucionaria, debe contribuir a su afirmación como
referente para el reagrupamiento de las luchas obreras y populares
contra el ajuste económica y la agresión imperialista. La capacidad de
la APR para revertir el ajuste capitalista y los planes de la derecha
pro-imperialista, pasa por unir a toda la clase trabajadora de la ciudad
y el campo sobre la base de una conciencia clasista e independiente. La
lucha contra la falsa polarización ideológica y la creciente apatía
política en las masas trabajadores – como forma que toma la competencia
entre los obreros y su resignación ante los capitalistas- es vital para
vencer el ajuste económico y abrirle perspectivas reales de poder a
nuestras luchas.

90 años del PCV y 15 Conferencia Nacional

Finalmente, el XIX pleno del Comité
Central declara el inicio del proceso preparatorio para la conmemoración
del 90 aniversario de la fundación del Partido Comunista de Venezuela a
celebrarse el próximo 5 de marzo del 2021. Convocamos a las
organizaciones del Partido Comunista de Venezuela y la Juventud
Comunista, a toda nuestra militancia y fuerzas amigas, a prepararnos con
mística, combatividad y entusiasmo para celebrar los 90 años de la
fundación de la organización de las y los trabajadores y campesinos
venezolanos. Debemos relievar la contribución histórica de nuestro
Partido en las luchas por la liberación nacional, las libertades
democráticas, los derechos sociales de los trabajadores y pueblo en
general, y por la conquista del socialismo-comunismo como realización
plena del desarrollo y libertad de nuestro pueblo.

Los 90 años del PCV será la
reafirmación de nuestra determinación a luchar por el derrocamiento del
poder de la burguesía y la toma del poder por la clase trabajadora
venezolana como condición indispensable para superar el atraso económico
que impone el modo de acumulación capitalista que, en el caso
venezolano, se sustenta en la dependencia y el rentismo. Somos un
Partido con un glorioso pasado de lucha al servicio del pueblo
trabajador, pero con un futuro aún más promisorio para nuestro país y
sus trabajadores. La clase trabajadora tiene Partido, y es el Partido
Comunista de Venezuela.

La celebración de la 15 Conferencia
Nacional en marzo del próximo año será sin duda un momento especial para
reivindicar nuestro 90 aniversario y avanzar en los desarrollos y las
construcciones políticas que enrumben a nuestro Partido en la actual
fase de la lucha de clases hacia la consecución de sus objetivos
estratégicos: la unidad de la clase trabajadora para la conquista del
poder político.

El XIX Pleno del CC-PCV insiste en las
tres grandes tareas que nos corresponde desarrollar en la actual
coyuntura de la lucha de clases en Venezuela: ganar a la clase
trabajadora para la lucha por el poder y, simultáneamente, fortalecer al
PCV e impulsar la construcción de la Alternativa Popular Revolucionaria
(APR).

¡El socialismo-comunismo sigue siendo la esperanza de los pueblos!

¡Proletarios del mundo uníos!

Fuente: Tribuna Popular – Declaración Política – XIX Pleno del Comité Central del PCV