En un hecho extraordinario por su novedad -nunca había sucedido- que, el ex Secretario de Defensa Nacional, general de división Salvador Cienfuegos Zepeda, fuera arrestado el pasado mes de octubre en los Estados Unidos por iniciativa de la DEA. Fue acusado de lavado de dinero y narcotráfico, y posteriormente, en un acto aún menos pronosticado, fue liberado en noviembre, más que como resultado de una demostración de inocencia por un ejercicio de movimientos políticos entre los gobiernos de López Obrador y Donald Trump. Al día de hoy la detención sin paralelo ha tenido un final de lo más ordinario, con el funcionario mencionado sirviéndose de la impunidad del sistema de justicia de nuestro país, sin alguna acusación sobre su sombra. Con catorce años de guerra interna el pueblo mexicano, hoy difícilmente impresionable, observa una exhibición obscena de la impunidad reinante en el sistema de justicia civil y militar.

Un general;

En la persona del general se representan la tradición, la norma y la tendencia dentro la dirección del Ejército Mexicano. Con más de 50 años de servicio, graduado en las escuelas que forman, en sus campos, a la columna vertebral del Ejército Mexicano: el Heroico Colegio Militar, la Escuela Superior de Guerra y el Colegio de Defensa, forma parte del círculo de militares que disponen del poder absoluto al interior de la S.E.D.E.N.A., de los “dueños del ejército”, los que se reparten los cargos más importantes y los que marcan la ruta del desempeño de las tropas.

Más allá de las cifras sobre los cambios de fuerza de los distintos grupos del crimen organizado -enorme problema para el pueblo mexicano a la par del de la explotación- la incongruencia acompañada por la deslealtad y el dinero, lucen en la luz y la sombra en los botones de los uniformes de un círculo poderoso de generales. La incongruencia del enriquecimiento con dinero proveniente del crimen organizado cuando soldados, cabos y sargentos, reciben balas y muerte durante las operaciones. La incongruencia de decirse hijos del pueblo cuando con sus palabras lo han engañado y con sus acciones lo han sometido.

La ceguera voluntaria del sistema de justicia no es sorpresiva, pero en esta ocasión se torna en una expresión nítida de las asociaciones del poder en México, en las que participan los cuerpos del crimen organizado, las élites militares, los políticos de los todos los partidos burgueses y los hombres de cuello blanco con dinero -los capitalistas-. Salvador Cienfuegos es tan sólo un nombre, por debajo de él hay más “Cienfuegos” dispuestos a escalar posiciones.

Su presidente;

Si atrás quedaron las “enhorabuenas” pronunciadas ante la detención del general como consecuencia de la ineludible “disolución” del neoliberalismo en México, aún más atrás quedaron las tentativas del presidente -expresadas en 2018- de someter absolutamente a las fuerzas armadas al Estado y poner al frente de ellas a un funcionario civil. Acto por lo demás sagaz que le valió el ataque encarnizado de los principales cargos de la S.E.D.E.N.A. que encabezaba en ese momento Cienfuegos Zepeda. En un proceso de negociación que implicó el fin de la mala prensa para López Obrador en el ejército y un discurso a las tropas, acompañado del entonces secretario de defensa en el Campo Militar número 1, en noviembre del mismo 2018, y que resolvió una vez más la inexpugnabilidad de la asociación de los generales.

El lenguaje justiciero y legalista del presidente y su protección al general, el ocultamiento de sus asociados y la nula exigencia a los tribunales militares para llevar a cabo su trabajo -por el que reciben privilegios y una compensación nada despreciable que nacen del trabajo del pueblo mexicano- no tienen otra explicación que la de la socialdemocracia, incongruente y corrupta.

Una vez más la gestión de la 4t y obrador, han demostrado su verdadero rostro, sin importar el color y el nombre del partido que este en el gobierno, el Estado seguirá siendo el gestor y defensor de los intereses de los capitalistas y trayendo consigo la continuidad del sistema. Solo en el socialismo-comunismo, con los obreros al poder, estos males que el capitalismo genera podrán ser perseguidos y erradicados de raíz.

Fuente: El Comunista – La tierra de la incongruencia: un general y su presidente