PRONUNCIAMIENTO

Su actitud, respaldada por los medios de comunicación concertada, so pretexto de la gobernabilidad del país, viene generando un ambiente enrarecido y un elemento destructivo entre las tareas que deben cumplir el Ejecutivo y el Legislativo.

Al asumir sus funciones como presidente de la República, usted señaló que era indispensable dar una lucha frontal contra la corrupción, y sin embargo, hoy, con lo que se conoce de su paso por la presidencia del Gobierno Regional de Moquegua, sus relaciones con las empresas del Club de la Construcción y el caso Swing, ha perdido toda credibilidad. Por decencia personal, debe dar un paso al costado, que las elecciones se realicen sin ninguna dilación y con quien constitucionalmente lo reemplace en la presidencia.

El país requiere una conducción sin enfrentamientos entre los poderes, que, en el afán de quedar bien con la población, están en una competencia de acciones populistas y declaraciones de quien representa mejor los intereses de los grupos de poder económico, sin interesarse siquiera de las necesidades de los trabajadores, permitiendo el abuso de las empresas al amparo del D.U. N° 038, que permite los ceses colectivos y posterior despidos de los trabajadores en las empresas privadas y en las entidades públicas.

Los poderes del Estado no resuelven ni buscan resolver los problemas de los trabajadores informales que han perdido sus capitales, trabajadores de la agricultura familiar, de la pesca artesanal, entre otros.

Es repudiable que, en pleno proceso electoral, desacredite a las organizaciones políticas; con declaraciones parcializadas hacia candidaturas de su preferencia, pone en duda la transparencia de las próximas elecciones. Y lo más osado, la actitud del primer ministro, general (r) Walter Martos, quien públicamente ha lanzado una clara amenaza de GOLPE DE ESTADO si el Congreso de la República aprueba la vacancia del presidente. Por la salud del país y por la transición democrática, su renuncia sería lo más saludable en este momento.

Asimismo, llamamos a los trabajadores y trabajadoras, a los jóvenes, a las comunidades agrarias y nativas a fortalecer sus organizaciones, para contribuir desde la Asamblea Nacional de los Pueblos a la exigencia de una Nueva Constitución que fije las acciones para erradicar la corrupción de los diversos órganos del Estado y toda institución pública o privada. El Perú está primero.

Lima, 4 de noviembre de 2020

 

COMISIÓN POLÍTICA

PARTIDO COMUNISTA PERUANO

Fuente: Partido Comunista Peruano