Finalmente el Tribunal Supremo Electoral (TSE) informó oficialmente los resultados de las elecciones generales en la Republica Plurinacional de Bolivia del 18 de Octubre con la contundente victoria del Movimiento Al Socialismo (MAS) con el 55.10 % de la población electoral, seguido por el candidato de Comunidad Ciudadana (CC) Carlos Mesa 28.8 % y de la alianza “Creemos” del ultraderechista Luis Fernando Camacho 14%. Estos resultado demuestran que la campaña del fraude que montó la derecha golpista en la elecciones del año pasado era falso: La victoria del MAS ha incidido en el triunfo aplastante del pueblo chileno en el histórico plebiscito el 25 de octubre, en el que ha decidido el fin de la Constitución neoliberal pinochetista. Nuevos vientos soplan en América Latina.

Por tanto el economista Luis Arce Catacora y David Choquehuanca es el nuevo presidente constitucional y vicepresidente respectivamente, reconocido por gobierno golpista de facto, La unión Interamericana de Organismos Electorales (UNIORE) la administración Estadounidense y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y las fuerzas democráticas de la comunidad internacional.

El presidente Luis Arce va a asumir el reto de recuperar la decencia política en el hermano país altiplánico, reconstruir lo que en un año de dictadura y vergüenza perpetrada por el gobierno de facto destruyó lo que costó construir en 14 años por el gobierno del MAS liderado por Evo Morales.

La aplastante derrota de la derecha neofascista y del impresentable Luis Almagro secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA) quien debe renunciar, por haber sido uno de los que propiciaron el golpe fascista. México y el Grupo Puebla también pide la renuncia de Luis Almagro, por haber utilizado de manera facciosa la misión de observación electoral para denunciar prematuramente un supuesto fraude electoral que nunca existió, el objetivo fue derrocar al presidente constitucional Evo Morales quien había ganado limpiamente las elecciones en primera vuelta en el 2019.

Las salvajadas cometidas durante la dictadura del gobierno de facto en el que se han violado flagrantemente los derechos humanos: la persecución, represión, decenas de asesinatos de militantes del MAS, centenares de heridos, los pueblos indígenas fueron masacrados, vilipendiados por las hordas neofascistas y las fuerzas represivas al mando del tenebroso Arturo Murillo ministro de Gobierno: dieron rienda suelta al odio de corte racista al estilo nazi, fue mancillado el wiphala el emblema de la población del tawantinsuyo de nuestros antepasados, los crímenes y sangre derramada de las víctimas no debe quedar impune.

La comunidad internacional reconoció de que el gobierno del MAS bajo la conducción de Evo Morales, un campesino nacido de las entrañas del pueblo altiplánico fue exitoso, quien asumió el 22 de enero del 2006 la presidencia de Bolivia, su pueblo esperaba cambios y reconstrucción del país sumido en la peor crisis, destrozado y saqueado por obra de los gobiernos neoliberales sirvientes de la derecha: el títere Gonzalo Sanchez de Lozada gobernante servil al imperialismo había huido a Miami para burlar la justicia, por sus actos de traición y crímenes de lesa humanidad: el gobierno de Estados Unidos lo acogió y lo protegió hasta su muerte como lo ha hecho con otros gobernantes corruptos, criminales y hasta terroristas al servicio de la derecha.

El gobierno de Evo Morales durante los casi 14 años de su mandato, enfrentó a las presiones del imperialismo y la derecha reaccionaria y acorde con su promesa electoral, tuvo que promover nueva Constitución en reemplazo de la neoliberal mediante la asamblea Constituyente que permitió refundar Bolivia, desarrolló políticas anti neoliberales; el modelo económico aplicado fue en función de los intereses populares: impuso fuerte aumento a las regalías del gas, modificó drásticamente los contratos con las transnacionales Repsol, Pluspetrol, British Gas y otras, los emplazó: si aceptaban o se iban, pues no se fueron, tuvieron que aceptar las condiciones.

Nacionalizó las empresas estratégicas como los hidrocarburos, procesó la industrialización de los recursos naturales, recuperó la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) convirtiéndola en la más poderosa: encargada de la exploración , explotación, refinación, y exportación de los productos; tales medidas engrosó la caja fiscal generando bonanza de ahorros fiscales y las reservas internacionales, el

PBI aumentó pasó el 4 % anual y mantuvo el crecimiento, hasta el Fondo Monetario Internacional (FMI) lo reconoció.

Respecto a las políticas sociales: la pobreza bajo del 60 % al 30 %, generó aumento del empleo y mejora de salarios, pensión dignidad para las personas mayores de 65 años y hasta los escolares reciben bono de ayuda económica, priorizó la masificación del gas en beneficio de las poblaciones populares, impulsó mejora radical en los servicios como el agua, la salud, educación, transporte y otros así como el desarrollo de la infraestructura

En la política internacional fue anti imperialista, apoyó la integración latinoamericana, como la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), Alternativa Bolivariana para América Latina y el Caribe ALBA y Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) ; frente a tal situación, la derecha neo fascista y el imperialismo norteamericano, desataron incesante campaña de desprestigio y varios intentos de golpe de Estado, hasta de acciones separatistas encabezados por la élite de la derecha y racista acentuada en la región Santa Cruz: todas fracasaron.

LA FSM FUE SOLIDARIO

En ese contexto, la Federación Sindical Mundial (FSM) apoyó el proceso de cambios progresistas iniciada el 2006 por el gobierno de Evo Morales cuyas políticas beneficiaban a los trabajadores y sectores populares y por su posición de no someterse a los dictados del imperialismo. Y, frente a las agresiones y acciones desestabilizadoras e injerencistas del imperialismo y la derecha internacional: la FSM siempre brindó su solidaridad militante en base a sus principios del internacionalismo y por el respeto a la libre determinación de los pueblos.

Sin embargo las agresiones más escandalosas y repugnantes de los gobiernos reaccionarios de la Unión Europea, fue el secuestro del que fue objeto el presidente Evo Morales el 3 de Julio del 2013: su avión fue obligado a aterrizar en Viena – Austria y detenido cuando retornaba de Rusia con destino a su país, debido a que los gobiernos de Francia, Italia y Portugal le negaron su espacio aéreo por orden del gobierno de Estados Unidos, aduciendo que en el avión viajaba el ex agente de la CIA Edward Snowden lo cual era falso, tal actitud indigno de los gobiernos aludidos era demostración de la prepotencia y el odio a un jefe de Estado de un país andino que no se sometía a los dictados del imperialismo.

En ese contexto como otra muestra de solidaridad militante y de principios por parte de la FSM en el siguiente año convocó a la Conferencia Sindical Internacional Antiimperialista realizado en Cochabamba-Bolivia los días 1 y 2 de Julio del 2014, al que participaron los sindicatos mas importantes de los cinco continentes para expresar la solidaridad militantes y desagravio al presidente Evo Morales , a los trabajadores y pueblo boliviano y ratificar que no estarán solos. El gran evento sindical anti imperialista aprobó y suscribió el llamamiento Declaración Lucha anti imperialista y anticapitalista rumbo al socialismo

En el mismo sentido los sindicalistas que conformamos la FSM brindará su solidaridad de clase al gobierno del presidente Luis Arce Catacora en la ejecución de sus políticas anti neoliberal que beneficie a los trabajadores y de las poblaciones populares de la República Plurinacional de Bolivia.

¡El internacionalismo proletario estará presente!

Fuente:

CGTP – Confederación General de Trabajadores del Perú