La solidaridad y el acompañamiento de millones de personas y de organizaciones sociales a la Minga Social fortalecen el paro nacional por la vida, la paz, la democracia y la negociación del pliego de emergencia

Las multitudes, que en cada pueblo y ciudad por donde pasó la Minga Social del Suroccidente Colombiano, salieron a recibirla en medio de aplausos, saludos y donaciones de alimentos manifestaron el respaldo y la identidad de los ciudadanos con las exigencias de los marchantes y el rechazo generalizado al Gobierno nacional.

La movilización, que había iniciado su ruta de la dignidad desde diferentes puntos del Valle y el Cauca, tenía tres temas gruesos que quisieron tratar directamente con el presidente, Iván Duque: la defensa de la vida, el territorio, la democracia y la paz. En otras palabras, el cese de los homicidios, las masacres, los atentados, las amenazas, las desapariciones y los desplazamientos forzados cometidos contra personas, líderes sociales, defensoras de derechos humanos, y el rechazo a la brutalidad policial en las protestas y a las políticas extractivistas.

Por eso, no tenían puntos reivindicativos ni una agenda para negociar, aunque sí recordaron los más de mil incumplimientos que ha tenido el Estado con las comunidades indígenas.

Su salida de Cali, donde estuvieron varios días, fue el 15 de octubre, día en el que arribaron a Armenia, donde tuvieron un buen recibimiento en el que el alcalde de participó, se hizo una movilización desde el Coliseo Centenario hasta la plaza de Bolívar donde realizo un acto político y una rueda de prensa, aunque debieron alojarse en el Coliseo de Calarcá.

Al siguiente día, el 16, arribó a Ibagué a las 2 de la tarde e hizo un evento en el Parque Murillo Toro, con la participación de organizaciones sociales, el consejero mayor y comunidades indígenas del Tolima para luego ir a pernoctar al Coliseo de Ferias.

El 17 de octubre, viajaron a Fusagasugá y el 18 llegaron al Palacio de los Deportes de Bogotá, ciudad donde realizaron una movilización hasta la Plaza de Bolívar en la que se quedaron esperando al presidente, como ya había sucedido en Cali.

Voces de mingueros

Pero ¿qué significa minga, qué significa estar en minga? El consejero mayor del Cric, Ermes Pete Vivas, explicó a VOZ: “Es una palabra originaria de nuestros pueblos ancestrales, que significa que para hacer un trabajo comunitario se juntan ancianos, niños y mujeres. Significa compartir, cultura, armonía, juntarnos con la misma causa, por eso invitamos a todos a que se unan. La minga es expresión de interculturalidad de comunicación entre comunidades, que recoge a los pequeños y a los grandes para perseguir el mismo objetivo”.

Desde otra cosmovisión, la dirigente estudiantil universitaria, Sarah Klinger, a su llegada a Bogotá, dijo, “minga es el espacio de encuentro comunitario donde se juntan las manos para cumplir un objetivo en común. Como proceso de resistencia es la juntada política y social por la vida y el territorio. Los estudiantes estamos en minga porque queremos vivir dignamente, que no nos maten y que tengamos acceso a la educación, a la vivienda, a la salud, al trabajo y a la tierra”.

Por otra parte, el Movimiento de Autoridades Indígenas del Sur Occidente, AISO, informó que las comunidades indígenas Misak, las mismas que lideraron la protesta que terminó con el derribamiento de la estatua de Sebastián de Belalcázar en Popayán, arribaron a Bogotá para apoyar la Minga del Suroccidente. Son más de dos mil Misak, Piajos y Nasas de ocho departamentos, pertenecientes al AISO, que llegaron para respaldar a las comunidades que exigen un debate con el presidente Iván Duque.

Colombia en minga

Por consiguiente, y por ese ejemplo de unión y trabajo colectivo del que se aprende de las comunidades indígenas, más sectores se unieron al paro nacional. Comparten los puntos del pliego de emergencia, pero también reclaman soluciones a las particularidades de su sector y se oponen a la forma como Duque ha manejado la crisis, agravada con la pandemia, que solo favorece a grandes empresarios y al sector financiero.

En ese sentido, la Federación Colombiana de Educadores, Fecode, inició su paro desde el 20 de octubre por aspectos generales como la defensa de la vida, la paz la democracia, y particulares como el cumplimiento con los acuerdos firmados con el Ministerio de Educación y en oposición al regreso a clases presenciales de manera alternada porque no hay las condiciones sanitarias en los establecimientos educativos.

El primer día realizaron algunos plantones y un foro virtual en el que participaron dirigentes de esa federación y senadores de la oposición, en el que se explicaron los debates en el Congreso de la República sobre presupuesto general de la nación para 2021, los proyectos de ley que buscan la privatización de la educación y la reforma a la salud.

“Esos proyectos no corresponden con la voluntad política ni mucho menos con la voluntad fiscal de concretar los acuerdos ni de solucionar la crisis que estamos pagando los trabajadores y las trabajadoras y el pueblo en general. Es necesario ver también el tema de la renta básica y la matrícula cero para todas las universidades”, comentó a VOZ la dirigente nacional de Fecode, María Eugenia Londoño.

Y el 21, día del paro nacional, los profesores se movilizarían a las caravanas que confluyen en Barranquilla, Bogotá, Cali, Medellín y Bucaramanga donde con plantones exigen la negociación del pliego planteado por el Comité Nacional de Paro, CNP y sus puntos particulares.

Más allá del paro

Por otra parte, como un gobierno autoritario y con rasgos de corte fascista y responsable de la situación actual de crisis económica, social y política del país, ha sido caracterizado el gobierno de Iván Duque por parte del CNP.

Por lo tanto, este espacio de articulación y unidad plantea que la única alternativa de los trabajadores y sectores sociales y populares es la unidad y lucha para derrotar las políticas neoliberales. En consecuencia, prepararon y desarrollaron el paro nacional el 21 de octubre y acordaron una vez realizado, hacer otro de conmemoración del primer aniversario del que se hizo el 21 de noviembre de 2019.

Además de las movilizaciones, el movimiento social y popular trabajará unitariamente con la bancada de parlamentarios alternativos y democráticos del Congreso de la República para hacer debates de control político y presentar proyectos de ley que favorezcan a los sectores populares del país.

Asimismo, el CNP señaló: “Se trabajará para exigir la renuncia del ministro de Defensa Calos Holmes Trujillo, por el comportamiento frente a la presencia de tropas norteamericanas en el país, los asesinatos del 9 y 10 de septiembre en Bogotá, los de líderes y lideresas y las 60 masacres durante este gobierno”.

Fuente:

Semanario VOZ