Comunicado de la CGT sumándose a la denuncia internacional y apoyando a las compañeras y compañeros del Ejido Tila.

Desde la Confederación General del Trabajo nos sumamos a la denuncia internacional que nos hacen llegar las, los y loas compañerxs del Ejido Tila, en el norte del Estado de Chiapas, México, tras los ataques que continúan sufriendo contra la autogestión de la Asamblea ejidal desde hace más de 5 años. Y en concreto denunciamos el último ataque del pasado 25 de agosto encabezado por el ex presidente Arturo Sánchez Sánchez y su hijo Francisco Arturo Sánchez Martínez quienes junto a un grupo de personas tumbaron los portones de seguridad que la asamblea general de ejidatarios acordaron construir como medio de seguridad y filtro sanitario ante la contingencia del Covid-19.

Como nos resumen las y los compañeros de Radio Zapatista, “El Ejido Tila tiene una larga lucha por la posesión legítima de sus tierras, legalizadas por medio de una resolución presidencial hace 86 años que los reconoce como ejido. Pero a mediados del siglo XX el gobierno municipal fue transformado de cabildo indígena chol, que gobernaba por usos y costumbres, al régimen de partidos políticos; los kaxlanes (mestizos) se apoderaron del Ayuntamiento y desde entonces intentaron despojar a los ejidatarios de las 130 hectáreas donde se encuentra el poblado de Tila. Además de iniciar el cobro de impuestos por la tierra y apropiarse de los bienes y servicios que hasta entonces administraba la asamblea ejidal, el Ayuntamiento sirvió como base de coordinación de los grupos paramilitares, en especial el violentísimo «Paz y Justicia», como parte de la guerra de contrainsurgencia después del levantamiento zapatista de 1994”.

A partir de entonces, se dio una década por la vía legal para expulsar al Ayuntamiento, que finalmente llegó hasta la Suprema Corte de Justicia la década pasada. Pero la «justicia» mexicana se hacía de la vista gorda y no resolvía el problema. Finalmente, 16 de diciembre de 2015, hartos de décadas de atropellos, los ejidatarios decidieron expulsar por su cuenta al Ayuntamiento y autogobernarse según sus usos y costumbres”.

Cabe destacar que el ex presidente Arturo Sánchez Sánchez y su hijo Francisco Arturo Sánchez Martínez, fueron señalados por las autoridades ejidales como líderes intelectuales de las matanzas paramilitares cometidas en la zona norte en 1997 y 1998, dentro de la estrategia de contrainsurgencia del Estado mexicano contra las comunidades zapatistas y sus aliadxs.

De hecho, en la actualidad, Francisco Arturo Sánchez Martínez se está promoviendo «como supuesto candidato a presidente municipal» pretendiendo reinstaurar el sistema de partidos políticos en el Ayuntamiento/Ejido con la intención de despojar a las autoridades ejidales legítimas del control sobre el ejido y el desarrollo de la autonomía.

Desde nuestras latitudes, abrazamos la lucha del Ejido contra la violencia del estado y paramilitar que pretende usurpar la legítima autogestión del Ejido Tila y destruir con violencia las medidas que la Asamblea ejidal ha acordado para prevenirse de la pandemia por el COVID19.

La resistencia pacífica y determinada del Pueblo Chol y el Ejido ha sido un ejemplo de construcción de alternativas reales de autogestión dentro del zapatismo.

Compas, no están solxs. Seguiremos alzando la voz contra quienes pretenden acabar con la autonomía zapatista.

Libertad, autogestión y solidaridad

Fuente: Secretariado Permanente Comité Confederal de la CGT

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CGT – Confederal