La gran y sincronizada crisis del capitalismo que ya está en curso a través del mundo en medio de la pandemia de COVID-19 va a generar una ofensiva brutal y bárbara de la patronal y los capitalistas contra los derechos laborales y los logros de nuestra clase en todo el planeta.

Esto significa que el futuro debe encontrar al movimiento obrero más fortalecido, más preparado frente a la arremetida de los dueños del capital; o sea, se necesita defensa de nuestros derechos y a la vez contraataque por la satisfacción de las necesidades obreras contemporáneas.

Y la mejor manera para que resistan los sindicatos clasistas, es proyectar las reivindicaciones de clase, es decir aquellas reivindicaciones que pueden contribuir substancialmente en la mejora de las condiciones de vida y trabajo de la clase obrera a través del mundo. Entonces, hay que sumar a cada reivindicación, sea pequeña o grande, la demanda contemporánea y actual por 35 horas semanales de trabajo con incrementos salariales y mejora de los derechos de seguridad y sociales de los trabajadores.

Hoy día, esta reivindicación corresponde al crecimiento de la productividad del trabajo y al desarrollo tecnológico, siendo a la vez una condición necesaria para la reproducción de la fuerza de trabajo y la satisfacción de las necesidades populares  contemporáneas de las familias obreras de hoy.

Los trabajadores son los que producen las riquezas y tienen el derecho a un trabajo fijo y completo, con una jornada laboral reducida y con derechos laborales, salariales y de seguridad social esenciales que correspondan a sus necesidades. Los que se niegan a esta reivindicación contemporánea y justa, esconden deliberadamente que la clase obrera de hoy, aunque produce más que en el pasado, vive todavía peor. Son los mismos que hablan de “flexibilidad laboral en el mercado” o incluso de “diálogos sociales” para que los trabajadores solo regateen sobre lo que van a perder.

En ese sentido, la FSM llama a sus afiliados, amigos, los sindicatos clasistas de todo el mundo a incorporar en sus reivindicaciones la demanda actual por 35 horas semanales de trabajo. De este modo, la clase obrera mundial va a levantar una reivindicación que sus enemigos, la burguesía internacional, ni siquiera quieren oír. Para que nuestro movimiento salga más fuerte, más robusto contra la ofensiva que van a desatar los patronos.

El Secretariado de la FSM

Fuente:

Federación Sindical Mundial