Hace 75 años los pueblos del mundo, vencieron el nazi-fascismo, la humanidad enfrentó el horror que significó el ascenso al poder, de las dictaduras terroristas de los elementos más reaccionarios, más chovinistas y más imperialistas del capital financiero.

El desarrollo histórico previo a la segunda Guerra Mundial, nos demuestra como el fascismo se convirtió en un sistema de torturas a la clase obrera mundial, sirvió como destacamento de choque de la contrarrevolución internacional, y fue el incendiario principal de la segunda gran guerra imperialista, que tenía como objetivo un nuevo reparto del mundo, así como impedir el avance de la experiencia que se construía en la U.R.S.S y que señalaba una esperanza para los pueblos en el mundo.

El contexto de crisis general del sistema capitalista a nivel mundial, fue uno de los principales causantes para que la burguesía, echara mano de este instrumento para contener la lucha de los trabajadores, que reclamaban mejores condiciones y veían en la experiencia soviética un referente de construcción de un gobierno al servicio de los intereses de la clase obrera.

Hoy los pueblos del mundo estamos frente a una nueva crisis mundial del sistema, cuya perspectiva se traduce en peores condiciones materiales de vida para la humanidad, incremento de la pobreza, del hambre, y con ello la disposición de las principales potencias imperialistas de emprender una nueva guerra de rapiña.
Debemos señalar el peligro y los riesgos que hoy se ciernen sobre el mundo, estamos frente a la posibilidad del resurgimiento del fascismo, todavía los pueblos no olvidan el sufrimiento y los horrores vividos, nuestra tarea principal debe ser unir a los pueblos y evitar a toda coste un nuevo brote del nazi-fascismo.

Desde el Comité de Solidaridad Internacional y Lucha por la Paz, queremos celebrar este día de la victoria, reconociendo el gran papel cumplido por la U.R.S.S en liberar a la humanidad del fascismo, de igual manera conmemoramos las millones de vidas perdidas por esta guerra que sólo servía al gran capital. Exaltamos nuestro mayor compromiso de luchar por impedir los intentos que se han hecho desde Europa en querer reinterpretar la historia y equiparar el comunismo al fascismo.

Cumplamos con la consigna de las organizaciones internacionales surgidas despues de la segunda guerra mundial y construyamos una paz estable y duradera.

Source:

Consejo Mundial por la Paz