La Federación Sindical Mundial, en representación de 100 millones de afiliados y afiliadas en los cinco continentes, expresa su más profunda preocupación ante los últimos acontecimientos en el sector de investigación sobre el tratamiento y la vacuna contra el nuevo coronavirus. Los antagonismos en el campo de tratamiento del virus y la fabricación de una vacuna entre los grupos empresariales, las industrias farmacéuticas y los estados imperialistas solo pueden generar preocupación a los pueblos del mundo.

Hasta el día de hoy, hay centenas de grupos científicos que trabajan por el desarrollo de una vacuna así como de medicamentos antivirales a través de “colaboraciones” entre estados y grupos empresariales. Es decir, a través de una forma de investigación financiada por fondos públicos, la cual beneficiará a las industrias farmacéuticas que van a vender la vacuna y los medicamentos (tal es el caso de “colaboración” entre los grupos “Johnson & Johnson” y “Sanofi” con el Departamento de Salud del gobierno estadounidense). Al mismo tiempo, los imperialistas, los mismos imperialistas que ensangrientan a los pueblos de todo el mundo para servir sus propios intereses, organizan teletones para recaudar fondos por la nueva vacuna.

El hecho de que se necesita una producción y venta en masa por grandes empresas farmacéuticas para que una vacuna se ponga en circulación en los estados capitalistas, solo genera sufrimiento a los trabajadores y los estratos populares pobres en todo el orbe. Los pueblos no pueden olvidar las consecuencias negativas de búsqueda de lucro en el sector farmacéutico, según indican los ejemplos de EEUU y países de la UE, en los cuales grandes grupos empresariales se negaron a vender millones de dosis de vacunas producidas por ellos a los gobiernos, solicitando que los estados asumieran plenamente la responsabilidad en casos de efectos adversos y chantajeando a la vez por altos precios de venta.

Simultáneamente, existen muchos ejemplos de industrias farmacéuticas que se negaban a poner en circulación vacunas contra coronavirus semejantes en el pasado, porque la rentabilidad de una inversión así…¡sería baja! De hecho, como han mencionado científicos, de esta forma se perdió mucho tiempo para afrontar al nuevo coronavirus.

Además, en estas circunstancias, los sindicatos militantes de todo el mundo no deben subestimar la agresividad de EEUU cuyo presidente, Trump, ataca China, la OMS y a todos los que no se alinean con sus juegos geo-estratégicos. Pero esta agresividad no es una mera táctica de una sola persona, sino la agresividad del imperialismo norteamericano. Sobre todo ahora, en un momento en que EEUU se pusieron al descubierto, perdieron su brillo y se desenmascaró la injusticia social que reina en EEUU; ahora, en un momento en que la clase dominante de EEUU va a agudizar su agresividad y sus amenazas a la convivencia pacífica entre los pueblos.

Ante la barbarie de un sistema que trata al trabajador como prescindible, el movimiento sindical internacional de clase ha de levantarse; hemos de informar a la clase obrera mundial que no tiene nada que esperar de los juegos y los negocios de las transnacionales. Lo que sí debemos hacer es intensificar la lucha por una vacuna contra el coronavirus sin patente y que sea gratis, segura, libre para todos. ¡Que cese cualquier actividad empresarial en el sector salud y que se intensifique la lucha por un sistema de salud público, universal, gratis y con prestaciones sanitarias de alta calidad para todos! Hay que luchar a nivel mundial por un sistema de salud que no solo no va a frenar el progreso, sino también va a poner este progreso en servicio del pueblo y la clase obrera. La FSM se compromete a estar del lado de cada sindicato que va a luchar en esa dirección a lo largo y ancho del planeta.

El Secretariado

Fuente:

Federación Sindical Mundial