Reproducimos un comunicado del Partido Comunista Colombiano:

Asistimos a la conmemoración del día internacional de la clase trabajadora en momentos en que la humanidad padece una de sus peores crisis contemporáneas.

La pandemia del Coronavirus COVID 19 desborda los efectos sobre la salud y la vida de millones de ciudadanos en el mundo, principalmente entre los más pobres y discriminados, y evidencia estructuralmente el fracaso del sistema capitalista dominante y sus consecuencias de hambre, enfermedad, desempleo, autoritarismo y violencia.

Ante la barbarie de las élites económicas y oligárquicas que controlan la mayoría de Estados y órganos de poder internacional y su prioridad de salvar las ganancias de los grandes empresarios y banqueros por encima de la Vida de los trabajadores y el Pueblo, convocamos, hoy más que nunca, a persistir en la lucha anti capitalista, antiimperialista, y por Otro mundo posible que priorice la vida , el trabajo digno y una nueva forma de organización de la sociedad y el poder político, respetuoso de la dignidad humana, el medio ambiente, las libertades y la democracia, como aspectos ineludibles de un nuevo poder democrático para el buen vivir y la emancipación humana.

Asumir con compromiso, inteligencia y creatividad estos nuevos desafíos estratégicos en el campo de la lucha ideológica, política y social es parte del mensaje que los comunistas, patriotas y revolucionarios colombianos reafirmamos en esta importante conmemoración.

Rechazamos la orientación imperial y guerrerista del gobierno de los Estados Unidos que de manera inmoral y padeciendo miles de muertes y contagiados en su territorio, persiste en las agresiones de diverso tipo en contra de naciones hermanas, en particular sus persistentes amenazas a la soberanía de Cuba, Venezuela y Nicaragua.

Convocamos a la defensa de la independencia de Nuestra América, al derecho a la Paz y a la recuperación del sueño bolivariano de la integración y la unidad de la patria grande.

Ante la emergencia derivada por la amenaza de contagio y muerte a raíz del Coronavirus, las mayorías nacionales no pueden aceptar inmóviles la retórica del gobierno de Iván Duque, su partido y sus aliados, que pretenden aprovechar el miedo a la pandemia para evadir todo tipo de control democrático, incumplir el Acuerdo de Paz, y continuar beneficiando al gran negocio financiero y otros sectores empresariales privilegiados mediante el traslado de importantes recursos públicos, endeudamiento y reformas encubiertas, que demandamos de la Corte Constitucional sean derogados.

Expresamos especialmente nuestra solidaridad con las trabajadoras y trabajadores del sector salud que han asumido con principios y solidaridad su deber en defensa de la salud y la vida. Su abnegada labor exige la formalización laboral para todo el personal sanitario en el país.

Así mismo extendemos este mensaje a los demás trabajadores que cumplen funciones en sectores vitales para la sociedad.

Como en otras latitudes, en Colombia también ha quedado en evidencia las consecuencias nefastas del neoliberalismo con la privatización del derecho a la salud y a la seguridad social, a la educación pública y el despojo a los trabajadores de sus derechos y garantías laborales, especialmente a los jóvenes y mujeres, que conforman mayoritariamente la informalidad.

Reclamamos el derecho al control social y político sobre las medidas adoptadas y a que sean tenidas en cuenta las propuestas que desde sectores de oposición y alternativos se han presentado de manera argumentada.

Entre ellas:

1. Renta Básica Universal de carácter temporal igual a un salario mínimo para todas las familias colombianas, para una cuarentena sin hambre.

2. Derogatoria de la ley 100, nacionalización del Sistema de Salud y giro directo de los recursos del Fondo para la Emergencia (FOME) a hospitales y clínicas. Formalización laboral y dotación de todos los elementos de bioseguridad al personal sanitario del país.

3. Pago por parte de las EPS de los cerca de 9 billones de pesos que les adeuda a las Clínicas y Hospitales.

4. Nacionalización de los Servicios Públicos Domiciliarios (Agua, Gas, Energía y Telecomunicaciones) que aseguren un consumo mínimo vital de estos servicios a cargo del Estado.

5. Compra Estatal de las cosechas agrícolas en especial del campesinado y promoción de los mercados campesinos que eviten la intermediación.

6. Eximir de pago de matrículas a estudiantes universitarios de bajos recursos, condonación y renegociación de créditos en el ICETEX. Mínimo vital de datos para estudiantes de todos los niveles y acceso a equipos de computación.

7. Plan de emergencia carcelaria que respete los derechos a la vida, la salud y el trato digno a los reclusos, incluyendo medidas de excarcelación con prioridad a la población más vulnerable.

8. El apoyo a las MIPYMES con crédito a 5 años, tasa real del 0% (sólo pago del IPC), plazos muertos de 1-2 años y con posibilidades de condonación de parte de la deuda si preservan el empleo.

2. La financiación de este plan de emergencia social nacional se hará con los siguientes recursos:
a) Impuesto transitorio a las grandes fortunas, sobre el cálculo de ingresos de 2019, como base de una reforma tributaria estructural que grave el gran patrimonio, el capital parasitario y especulativo.

b) Declaración de la Moratoria de la Deuda Externa Pública hasta el 2021 y adelantar los procesos de renegociación ó condonación.

c) Re direccionamiento de rubros del Presupuesto General de la Nación (PGN) a la atención de la población, acordado con el Congreso de la República.

d) En última instancia el Estado debe recurrir a un préstamo extraordinario del Banco de la República pagadero a 10 ó 20 años y la repatriación de parte de las reservas internacionales que administra la banca central.

Además de exigir mediante las más diversas formas de protesta la implementación de este plan de emergencia, convocamos a todas las expresiones del movimiento popular y democrático colombiano a mantener en alto las banderas de la inconformidad y el cambio que han venido en ascenso durante los últimos años en nuestro país.

En particular no renunciar a la defensa del Acuerdo de Paz y a la vía de la solución política para superar definitivamente la guerra.

Respaldamos los intentos que se adelantan para articular todas las resistencias y luchas sociales y políticas a través de un gran Frente Amplio de procesos, organizaciones y convergencias.

El gran cambio democrático y un nuevo poder popular deberán poner fin a doscientos años de corrupción, desigualdad social y exclusión.

Será a través de las ideas, las luchas y la unidad que logremos cambiar el rumbo de la humanidad y nuestra patria a favor de la vida, la paz, la democracia y el socialismo.

1 ° de mayo de 2020

(*) Partido Comunista Colombiano (PCC) – Unión Patriótica (UP)

Fuente:

Partido Comunista Colombiano