fnlctEste atípico 1° de mayo, no se convocará la acostumbrada marcha oficial del Día del Trabajador que se realiza con la presencia del presidente de la República desde el inicio de la Revolución Bolivariana, hace 22 años. El coronavirus tiene al país cursando su séptima semana de cuarentena general que ha permitido hasta los momentos, mantener a raya las cifras de contagio. Hasta el 30 de abril y desde el anuncio del primer caso, Venezuela registra 331 casos, 142 recuperados, 10 fallecidos.

Este 27 de abril, el Gobierno Bolivariano anunció su segundo aumento salarial en el año. El salario pasó de 250 mil bolívares, a 400 mil, es decir un 60%, más 400 mil en bono de alimentación o cesta ticket socialista. A la tasa de cambio oficial establecido por el Banco Central de Venezuela, de 176.563,07 bs por dólar equivale a 4,5$ mensuales.

De igual modo se anunció el aumento de pensiones a los jubilados a 400 mil bs y la asignación de un “bono de guerra” por 300 mil, lo que se traduce en 700 mil bs o aproximadamente 3,7$.

El Gobierno señala que esta medida de ajuste salarial forma parte de los esfuerzos para combatir la agresión permanente a la familia venezolana a través de la guerra económica y la especulación. La moneda venezolana en estas semanas de cuarentena, se depreció en más de un 25% frente al dólar y la cadena hiperinflacionaria y especulativa asfixia a la gran mayoría de la población confinada, en medio de la mayor caída histórica del mercado petrolero mundial.

El comercio aumenta de manera desmedida los precios debido a la escalada especulativa y a la grave escasez de gasolina. El transporte de los productos se ve entorpecido por esta situación. El litro de gasolina en el mercado negro supera los 2$ y para surtir en los llenaderos autorizados por el gobierno tras la política de racionamiento, sólo puede accederse con un documento que autorice al usuario como trabajador esencial y con largas colas de más de 10 horas de espera.

El viernes 23 de abril, el Gobierno Bolivariano ordenó la ocupación temporal de la empresa Coposa y la venta supervisada de productos Polar, Plumrose (charcutería) y el Matadero de Turmero, en un vano intento por frenar la subida de precios en los alimentos. Se aseguró que se establecería una lista de precios acordados con 27 productos de la cesta básica que se estaría negociando con el sector privado. El sector empresarial ha dicho que no se ha establecido ningún diálogo al respecto.

Fedecámas, Fedeagro, Fedeindustria y las cámaras de comercio, han rechazado las medidas de ocupación y venta supervisada y auguran tiempos de profunda escasez si el gobierno los obliga a “producir a pérdida” en medio del agravamiento de la crisis económica por la pandemia.

La Central Bolivariana Socialista de Trabajadores y Trabajadoras de la ciudad, el campo y la pesca, controlada por el PSUV, informó que celebraría el 1° de Mayo con actividades productivas desde las fábricas y centros activos de trabajo; con un tuitazo y con la realización de una videoconferencia con representantes sindicales de la clase obrera en respaldo al presidente de la República, Nicolás Maduro Moros. “Paz, vida y trabajo es la consigna de este año.

Al presidente autoproclamado y ficticio Juan Guaidó, parece no importarle mucho esta efeméride ya que no ha convocado ninguna actividad y solo ha señalado que habló recientemente con el secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, quien a su vez indicó en unas declaraciones a los medios que realiza gestiones para reabrir la embajada de EEU en Caracas “en cuanto se produzcan las condiciones”.

El Frente Nacional de Lucha de la Clase Trabajadora (FNLCT), brazo sindical donde hace vida el Partido Comunista de Venezuela (PCV), expresó su desacuerdo con el nuevo salario mínimo. “No se corresponde con el brutal alto costo de la vida. No escucharon las propuestas del movimiento obrero y sindical clasista. Continúa la destrucción del salario y la precarización de la clase trabajadora. Rectificación Ya”, manifestó en su cuenta en la red social twitter.

Según distintos indicadores no oficiales, pero palpables en el día a día, se necesitan 82 nuevos salarios mínimos para adquirir la canasta básica en Venezuela.