Cuando un gobierno decide que las y los trabajadores para poder cuidar su salud deben recurrir a sus propios fondos de un seguro de cesantía para lograr permanecer en casa; o como no se aseguran condiciones mínimas para las y los trabajadores del área de la salud, pero si para las fuerzas armadas y de orden; cuando hacen el llamado a volver a clases en las aulas de clases donde no existen las condiciones para cuidar a les niñes y les jóvenes de Chile por las mismas condiciones deplorables que se encuentra la educación pública en nuestro país; cuando nos llaman a quedarnos en casa y lavar nuestras manos mientras hay más de 47 mil familias viviendo en campamentos y el 92% de estas no tienen un acceso regular al agua; cuando crean protocolos para volver a la mal llamada normalidad exponiendo a las y los trabajadores y sus familias al contagio de este virus; cuando todo esto pasa nos encontramos frente a un gobierno no solo ineficiente, sino que frente a un gobierno a la cual no le importa la clase trabajadora y no le interesa salvaguárdala, sino que le interesa el seguir produciendo para los privados y empresarios de este país, quienes siguen despidiendo a la gente sin siquiera interesarle las personas, sino que sus millonarias ganancias, pero ¿Qué esperamos de un presidente que es un empresario capaz de robar un banco y salir en libertad?, mientras existen miles de compañeras y compañeros quienes hoy cumplen una condena por querer un Chile más justo.

Lo único rescatable de esta situación de injusticia y desigualdad social es que después de octubre, ya no vemos ni a este gobierno ni a este modelo con los mismos ojos y todo esto ha sido la mejor forma de entender la importancia de cambiar la constitución para alcanzar un Estado que garantice nuestros derechos básicos; jamás debemos olvidar que, a manos de esta derecha, de este gobierno empresarial han mutilado miles de ojos y hoy dejan morir a la clase trabajadora y a sus familias. Hoy debemos permanecer separadas y separados, pero cuando nos volvamos a encontrar vamos a derrocar a Piñera y al modelo neoliberal.

Josefa Guzmán,
Estudiante de Ciencia Política
Universidad Católica de Temuco.

Fuente:

Juventudes Comunistas de Chile