La Federación Sindical Mundial se dirige a la clase obrera y el pueblo de Italia. Vivimos en un período de pandemia, en que el coronavirus se está propagando en todos los rincones del orbe; su pueblo ya ha pagado un alto precio de vidas humanas perdidas. Queremos expresar nuestro gran pesar por cada vida perdida debido a la pandemia.

Aunque la propagación del coronavirus parece inevitable, creemos firmemente que los sindicatos clasistas en cada país del mundo han de seguir e intensificar su lucha, reivindicando la protección de salud, seguridad y vida de la gente sencilla.

La austeridad impuesta por la UE en los años recientes, que resultó en recortes financieros en el sector salud, el cierre de hospitales, los recortes en el número de camas y personal sanitario, así como la regionalización del sistema de salud son las verdaderas causas del problema. Los gobiernos tratan de convencernos de que la propagación del coronavirus es “responsabilidad personal”, buscando esconder las enormes brechas en el sistema de salud.

Por otra parte, los monopolios y la patronal intentan encontrar nuevas maneras de explotar al pueblo, no solo como trabajadores,  sino también como consumidores. Los precios de los medios de protección están elevados incluso más de 1000% en algunos casos. Los empleadores en la práctica se niegan a tomar medidas de protección suficientes en varios lugares de trabajo. Una vez más, los gobiernos y los empleadores tratan a la gente según la regla “coste y beneficio”.

Nuestra única arma es la solidaridad, las luchas comunes contra las políticas de la UE, los gobiernos y los empleadores. En este sentido, la FSM apoya plenamente las demandas de nuestra organización afiliada en Italia, la USB, como las únicas reivindicaciones de carácter filantrópico, antropocéntrico y a favor de los trabajadores. Reivindicamos medidas inmediatas de protección social, defensa de nuestros derechos laborales y salariales. Solo mediante nuestra resistencia y lucha podemos defender nuestros derechos.

El Secretariado de la FSM

Fuente:

Federación Sindical Mundial