El expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, explicó este sábado la necesidad de priorizar una agenda social para reducir la desigualdad y el hambre, al tiempo que destacó la importancia de que tal problemática sea de conocimiento público, señala Prensa Latina.

Lula manifestó “preocupación” por los 800 millones de personas con hambre que existen en el mundo, aun cuando se produce suficiente comida, subrayó durante un seminario que tuvo lugar en Sao Paulo.

«El hambre no es sólo una estadística; estoy muy preocupado, por saber a quién le importan los 800 millones de personas que aún pasan hambre en el mundo”, expresó.

Particularmente en Brasil, hasta el año 2018 sólo el uno por ciento de las personas más ricas percibían cerca 27 mil 700 reales al mes, lo que es igual a $6.500, de acuerdo con un informe de Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

Por otra parte, el 50% de las personas más pobres sólo percibían unos 820 reales, $190, aproximadamente, a propósito del encuentro en el que también participaron intelectuales y activistas sociales.

Al respecto, el exministro brasileño de Educación, Ciencia y Tecnología, Aloizio Mercadante, indicó que en ese país suramericano hay 13 millones de personas cuyo ingreso diario no supera los cinco reales, es decir, un poco más de $1,10, mientras que otras tres millones apenas viven con $0,70 centavos.

«Sao Paulo tiene 24 mil personas en las calles, a los que sectores de derecha descartan la atención social, en cambio utilizan la corrupción para no enfrentan la distribución desigual de la riqueza”, y dijo que una agenda social  para abordar “la pobreza brutal”, es fundamental para Brasil y las fuerzas progresistas.

Prensa Digital MippCI / Daniel Liendo / Redes Sociales / AVN

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Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información (MippCI)