Socorro Gomes: Repudio al golpe de estado y solidaridad con el pueblo boliviano

El 10 de noviembre de 2019, otro golpe de estado se consolida en la resistente América Latina. Entre los avances y retrocesos de la lucha del pueblo latinoamericano, el golpe de estado que retira al presidente Evo Morales del gobierno boliviano es sin duda uno de los reveses más agresivos de los últimos tiempos. Por esta razón, las entidades democráticas y de paz en todo el mundo ya están expresando su solidaridad con el pueblo boliviano en su resistencia y lucha, para enfrentar con valentía el desarrollo de este complot.

Contra la reelección de Evo, con el 47% de los votos en octubre, la Organización de Estados Americanos (OEA) promotora de golpes de estado y la Unión Europea se sintieron autorizadas a exigir una segunda vuelta, cuestionando la legitimidad de las elecciones. Interfirieron en los asuntos internos del país mientras afirmaban desempeñar el papel de observadores electorales imparciales.

Los signos de la inquietud de la oligarquía y de las élites más atrasadas y reaccionarias, como siempre aliadas con el imperialismo estadounidense, eran claros frente al gobierno popular y soberano liderado por Evo con un respaldo popular significativo. Demostrando su disposición a entablar un diálogo democrático e inclusivo, Evo invitó a la oposición a hablar y convocó nuevas elecciones, pero la élite de la oposición demostró de lo qué es hecha y, racista y violenta, utilizó el terror y las amenazas contra los pueblos indígenas.

El 10 de noviembre, el fuerte malestar de las élites alcanzó su punto máximo, con el ultimátum antipatriótico y antidemocrático de las Fuerzas Armadas para que Evo abandonara el Gobierno. ¡Es una acción infame y una traición del pueblo boliviano, que repudiamos en los términos más firmes!

El liderazgo de Evo aseguró a Bolivia un gobierno que finalmente no solo representó realmente a la mayoría de su población, pueblos indígenas, trabajadores y jóvenes, sino que también hizo grandes avances para garantizar el fin del analfabetismo, políticas sociales tan urgentes en un país rico, pero de extrema desigualdad, la nacionalización de sus recursos energéticos más estratégicos, el fortalecimiento de las empresas públicas, entre otros logros históricos y constitucionalizados.

Debido a la potencia del respaldo popular y al movimiento que garantizó la legitimidad del gobierno de Evo, las entidades democráticas y de paz deben redoblar su vigilancia para garantizar la seguridad de estos valientes resistentes contra la persecución de las fuerzas reaccionarias, conservadoras y en parte fanáticas detrás del golpe.

En lugar de desempeñar el papel de promotores de la democracia, las instituciones internacionales como la OEA siempre están dispuestas a condenar a los gobiernos insumisos como regímenes antidemocráticos. Son protagonistas, manipuladas por el imperialismo estadounidense, de las mayores amenazas a los pueblos de América Latina y el Caribe, por lo que debemos unirnos en la resistencia, en defensa de la paz.

En decidida solidaridad con el pueblo boliviano en su lucha por el restablecimiento de la democracia y la defensa de la soberanía nacional,

Socorro Gomes
Presidenta del Consejo Mundial de la Paz.
11 de noviembre de 2019

Source:

World Peace Council

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