Reproducimos un artículo de la página web del Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia:

Autor: Raúl Contreras

El Paro Nacional del pasado 25 de abril al igual que las movilizaciones estudiantiles y ciudadanas de los últimos meses del 2018, indicó una vez más que estamos y seguimos un ciclo de ascenso de las luchas sociales, que se viene fortaleciendo en los últimos 11 años en Colombia.

Después de los paros agrarios del 2013, 2014 y 2016, este Paro Nacional representa nuevos niveles de articulación y de unidad de acción,  ha acercado en la movilización expresiones agrarias y urbanas frente a un Gobierno que presenta problemas de gobernabilidad.

En Bogotá y varias ciudades capitales se desarrollaron multitudinarias manifestaciones; el Paro también se expreso en muchas cabeceras municipales, participaron los maestros, las Universidades, los indígenas, los campesinos, entre otros; además en varios centros laborales se desarrollaron tareas informativas y agitativas.

En Chocó, comunidades afros e indígenas se ubicaron cerca a Tadó, en la carretera que conecta a Quibdó con Pereira y también en la que comunica al Chocó con Medellín.

En Norte de Santander está en curso una marcha de La Gabarra hacia Cúcuta integrada por unos 2.000 campesinos, represada por el Ejército desde el viernes 26 en la zona del Zulia; igualmente en Lizama-Santander, en la vía Barranca-Bucaramanga, están concentrados otros 2.000 campesinos provenientes en su gran mayoría del Magdalena Medio. 

En Arauca los campesinos bloquearon ese día las entradas de los complejos petroleros impidiendo el ingreso de personal, vehículos y maquinaria; igualmente se cumplieron concentraciones en  las cabeceras municipales del Departamento.

Comunidades indígenas y campesinas marcharon por la vía Calí-Buenavetura, saliendo del resguardo de La Delfina en Dagua. Igualmente en el Sur del Atlántico, Putumayo, Nariño, el Oriente Antioqueño y otras regiones del país, se movilizaron y marcharon campesinos, indígenas y pobladores. 

Un Paro contra el desgobierno

El Paro se realiza frente a un Gobierno que viene  generando un descontento creciente, cuya aceptabilidad esta en descenso y que presenta dificultades de gobernabilidad.

El Paro del 25 se realizó en oposición al mal Gobierno de Duque, en respaldo a los Procesos de Paz, al igual que solicitó el reinicio de las conversaciones con el ELN; además exigió el cumplimiento de los Acuerdos que han firmado con el movimiento social y confrontando el Plan Nacional de Desarrollo, el asesinato creciente de líderes sociales y defensores de DDHH,  y la  intromisión de los Presidentes Duque y Uribe en Venezuela, en cumplimiento de dictados de Donal Trump.

Estigmatizan y reprimen

La estigmatización de la protesta social y la represión frente a la misma, esta vez se valió de los choques entre el ESMAD y un grupos de jóvenes en la Plaza de Bolívar de Bogotá. El Gobierno centró sus declaraciones en los supuestos actos vandálicos de un pequeño grupo de muchachos al final de la marcha en la capital de la República, sin mencionar las concentraciones, marchas, plantones y centenares de actos pacíficos de protesta que se cumplieron en todo el país.

Las grandes empresas de comunicación sobredimensionaron los enfrentamiento de la Plaza de Bolívar y mostraron a los jóvenes que estaban ahí como los mayores bandidos, para quienes pedían todo tipo de castigos, pero callan frente a tantos hechos de injusticia, de crímenes y corrupción  que comprometen las altas esferas del poder.

Un paso adelante

Este primer Paro Nacional Cívico-Popular de los años recientes es un hecho positivo, que representa un paso adelante y un avance en los procesos de acumulación.

En ello ha incidido positivamente la confluencia creciente aunque aún limitada, que se va logrando en los últimos años en el movimiento popular y las fuerzas de centro y de izquierda, lo que dio ahora un paso adelante en este Paro, como acción conjunta y común acordada en el Encuentro Nacional de Organizaciones Sociales y Políticas, realizado en febrero de este año.

Vendrán nuevas jornadas de movilización con mayor capacidad de presión y exigencia del movimiento social y de las fuerzas de oposición, frente al Gobierno de la ultraderecha que encabeza Uribe y el Presidente Iván Duque. Si se avanza en esta dirección se achicará su margen de maniobra y sus condiciones de gobernabilidad, gestándose momentos más favorables de lucha en el país. 

Fuente:

ELN Voces