Por Gabriela Rivadeneira, Asambleísta Nacional de la Bancada de la Revolución Ciudadana. Ex Presidenta de la Asamblea Nacional del Ecuador

El presente proyecto de Ley, inspirado en la Campaña Global para Reivindicar la Soberanía de los Pueblos, Desmantelar el Poder de las Transnacionales y Poner Fin a la Impunidad, consiste en el poder de los Estados de regular las actividades de las empresas transnacionales con respecto a los Derechos Humanos. Basa su contenido en un proceso amplio de colaboración entre comunidades afectadas, movimientos sociales, organizaciones de la sociedad civil y los aportes realizados de la Campaña Global y los Grupos de Trabajo de las Naciones Unidas. Todos esos aportes fueron impulsados en el seno de las Naciones Unidas por la República del Ecuador, especialmente en el año 2014.

La importancia del Proyecto radica en tiempos de globalización hay una discusión que recupera vigencia: ¿hay otros sujetos del derecho internacional, además de los Estados, como las empresas transnacionales, a los que se les puede exigir el respeto a los derechos humanos? Esto se debe a que existen empresas transnacionales que ostentan mayor poder y capacidad de influenciar en decisiones gubernamentales y de gobernanza global, que algunos Estados.

Esto ocurre debido a que las propias empresas transnacionales presionan directamente a las autoridades de los países en los que desarrollan sus actividades para favorecer sus inversiones, aprovechando muchas veces de condiciones de inequidad entre pequeños y medianos Estados y la capacidad de lobby de esas empresas. Debido a que el poder de las empresas transnacionales es mayor mientras más grande es la debilidad institucional de los Estados se pretende mediante el presente marco regulatorio propiciar el respeto al Estado y a sus instituciones por sobre el poderío económico y de presión ejercido por las empresas transnacionales, en beneficio del pleno goce y ejercicio de los derechos humanos.

Un caso paradigmático que evidencia los mecanismos de presión y la serie de factores de poder que desarrollan las transnacionales contra los Estados y sus ciudadanos, constituye el conflicto de la empresa Chevron-Texaco contra los pobladores ecuatorianos afectados por la explotación petrolera. La transnacional es responsable de la contaminación de 2 millones de hectáreas en la Amazonía ecuatoriana.

Mientras los Estados nacionales tienen la responsabilidad primordial de respetar, proteger y garantizar los Derechos Humanos, asegurar que se cumplan y hacerlos respetar por terceros, las Empresas Transnacionales deben tener la responsabilidad y obligación de respetar y proteger los Derechos Humanos, debido a que, como observamos, suelen gozar de mayor poderío que los Estados pequeños. No obstante, son los Estados nacionales los garantes de que las Empresas Transnacionales cumplan con sus obligaciones.

La globalización de la economía ha facilitado el crecimiento y movilidad de las Empresas Transnacionales generando, como consecuencia, enormes asimetrías de poder entre Estados, comunidades afectadas, y personas, en términos de acceso a la justicia y protección de los derechos de los pueblos y personas.

Por ello, este proyecto regula obligaciones para las empresas transnacionales que invierten en el país, y exigen que conformen un fondo de garantías para respaldar posibles vulneraciones en materias de derechos humanos, exige el cumplimiento de sentencias de jurisdicción nacional y extranjera en materia de derechos humanos, y el desconocimiento de sentencias de jurisdicciones extranjeras en materia económica o mercantil que vulneren derechos humanos. Además, exige a estas empresas responsabilidad en materia ambiental y laboral.

Proyecto de ley completo: Proyecto de Ley de Empresas Transnacionales y sus Cadenas de Suministro con respecto a los Derechos Humanos

Fuente:

Gabriela Rivadeneira