Ramón Ripoll es Embajador de la República de Cuba en la República Federal de Alemania. Concedió esta entrevista para el diario alemán »junge Welt«, que lo publicará en lengua alemana en su edición del 31 de octubre de 2018.

Ramón Ripoll. Foto: FG BRD-KubaEste miércoles se votará en la Asamblea General de las Naciones Unidad una vez más la resolución cubana que pide condenar el bloqueo estadounidense contra Cuba. ¿Cómo afecta el bloqueo a su país?

El bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de los Estados Unidos de América contra Cuba, ya por casi seis décadas, es el sistema de sanciones unilaterales más injusto, severo y prolongado que se ha aplicado contra país alguno en la historia.

Constituye una violación masiva, flagrante y sistemática de los derechos humanos de todo el pueblo cubano y califica como acto de genocidio, a tenor de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio de 1948. Es violatorio de la Carta de las Naciones Unidas y del Derecho Internacional, y constituye también un obstáculo para la cooperación internacional.

Esta política de agresión económica, junto a la promoción de la subversión interna, corroboran el objetivo del gobierno estadounidense de destruir el sistema económico, político y social libremente escogido por el pueblo cubano, a partir del 1ro. de enero de 1959, para cuya aplicación han utilizado a lo largo de los años diferentes justificaciones.

Este objetivo fue clara y cínicamente reflejado en un documento del Secretario de Estado asistente durante la administración del Presidente Eisenhower, el señor Lester Mallory, de fecha 6 de abril de 1960, donde se instruía la política a desarrollar desde entonces por las administraciones norteamericanas para liquidar la Revolución. El documento de Mallory indicaba textualmente:

“La mayoría de los cubanos apoyan a Castro (…) No existe una oposición política efectiva (…) El único modo efectivo para hacerle perder el apoyo interno (al gobierno) es provocar el desengaño y el desaliento mediante la insatisfacción económica y la penuria (…) Hay que poner en práctica rápidamente todos los medios posibles para debilitar la vida económica (…) negándole a Cuba dinero y suministros con el fin de reducir los salarios nominales y reales, con el objetivo de provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”.

Aunque fue escrito hace ya 58 años, cualquiera podría pensar que fuese un documento del 2018, puesto que refleja exactamente la manera en la que continúa actuando la administración estadounidense.

En los últimos meses, se ha intensificado la persecución permanente a las transacciones financieras cubanas y a las operaciones bancarias y crediticias con Cuba a escala global, lo que también se ha reflejado en nuestras relaciones con algunos bancos alemanes. Esto ha causado graves daños a la economía del país, en particular, a las actividades comerciales de nuestras empresas y bancos en sus vínculos con la banca internacional.

Sólo en el periodo 2017 -2018 el bloqueo ha causado pérdidas a Cuba en el orden de los 4 mil 321 millones 200 mil dólares. Algunos ejemplos puntuales de aplicación de esta política son:
El sistema de salud cubano ha sufrido graves afectaciones derivadas de las dificultades para adquirir medicamentos, instrumental y otros insumos necesarios para su funcionamiento, todo lo cual tiene que obtenerse en mercados alejados y, en muchas ocasiones, con el uso de intermediarios, lo que impone el incremento de los precios de estos insumos. A lo anterior, se añade el sufrimiento y la desesperación que esta situación provoca en los pacientes y sus familiares, dolor que no podrá jamás ser cuantificado.

La empresa importadora y exportadora de productos médicos Medicuba S.A., realizó solicitudes a más de 30 compañías estadounidenses para la adquisición de los insumos necesarios para nuestro sistema de salud. Solamente se recibió respuesta de dos de ellas, las que informaron que debido a las regulaciones del bloqueo, no podían realizar ningún suministro a Cuba.

Las afectaciones que registraron la industria alimentaria y la agricultura ascendieron a 413 millones 793 mil 100 dólares, lo cual significó un aumento de 66 millones 195 mil 100 dólares con respecto al período anterior. Y así sucede en todos los sectores económicos y sociales.

Su aplicación extraterritorial del bloqueo daña seriamente a Cuba, pero afecta también los intereses y los derechos soberanos de terceros países. Solamente en Europa se registró en el período la solicitud de cierre de cuentas cubanas por parte de 3 entidades bancarias; la negativa de 3 entidades a realizar transferencias de fondos desde o hacia Cuba y a prestar otros servicios bancarios; la devolución de 26 operaciones bancarias y la cancelación de un acuerdo firmado entre entidades bancarias.

Por todo ello constituye el principal obstáculo para el desarrollo de todas las potencialidades de la economía cubana y representa un freno para la implementación tanto del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social, así como de la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible. También lo es para el desarrollo de las relaciones económicas, comerciales y financieras de Cuba con los Estados Unidos y, por su carácter extraterritorial, con el resto del mundo.

Los daños acumulados por el bloqueo durante casi seis décadas de aplicación alcanzan la cifra de 933 mil 678 millones de dólares tomando en cuenta la depreciación del dólar frente al valor del oro en el mercado internacional. A precios corrientes, el bloqueo ha provocado perjuicios cuantificables por más de 134 mil 499 millones 800 mil dólares.

¿Cómo resiste su país contra las consecuencias de esa política?

Cuba ha sido capaz de resistir por la sabia dirección de la Revolución y en especial la capacidad, inteligencia y previsión del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, cuando logró la unidad de todos los cubanos y fue capaz crear las condiciones para desarrollar sus potencialidades, lograr su educación integral y cumplir así con su previsión “de que el futuro de Cuba tiene que ser un futuro de hombres de ciencias”, con lo cual hemos podido desarrollar un potencial humano de alta calificación científica y técnica, que ha permitido dar solución a los graves problemas creados por esta política y mantener nuestros logros sociales a pesar de las serias afectaciones que nos provoca. Un ejemplo de ello, son los resultados alcanzados en materia de seguridad alimentaria, los que han sido reconocidos por agencias especializadas del Sistema de las Naciones Unidas, como la UNICEF, que en un informe recientemente publicado consideró a Cuba como el único país de América Latina y el Caribe libre de desnutrición infantil severa.

Nuestra política internacional de principios, también nos ha permitido recibir el apoyo y la solidaridad de muchos en el mundo. Pero lo más importante de nuestra resistencia, está en las raíces históricas de nuestra lucha por la independencia y la soberanía y en la unidad inquebrantable del pueblo cubano alrededor del Partido y la Revolución.

Quizás ningún país en el mundo hubiera sido capaz de sobrevivir al Período Especial de fines del siglo pasado, cuando nuestra economía se contrajo rápidamente a partir de la caída del campo socialista europeo y con un bloqueo que se hizo más intenso en esos momentos, si no fuera por la revolución que creamos y la resistencia y patriotismo de los cubanos.

¿Por qué Cuba sigue presentando esta resolución ante la ONU, aunque EEUU nunca han aceptado esa demanda casi unánime de la comunidad internacional?

Ya durante 26 años consecutivos, la Asamblea General ha mostrado un rechazo abrumador y mayoritario hacia el bloqueo estadounidense, una política obsoleta de los tiempos de la Guerra Fría, cuyas regulaciones se aplican de forma extraterritorial y dañan a otros países.

Independientemente de la posición que siempre ha asumido Estados Unidos sobre las resoluciones aprobadas, Cuba no renunciará a sus principios ni cesará en sus reclamos por su total eliminación, que incluso el Gobierno de Barack Obama reconoció que no había alcanzado su resultado de lograr un cambio político en Cuba.

A su vez cada día y de manera creciente una gran parte del pueblo estadounidense y en especial la comunidad de origen cubano, comprende y se manifiesta en contra de esta política y no cabe duda que esta acción que llevamos anualmente a la ONU, influye progresivamente en la opinión pública de la sociedad estadounidense, que es manipulada y desinformada acerca de acciones de su Gobierno que afectan tanto a sus ciudadanos como a sus empresas, por lo que seguiremos insistiendo, con paciencia, acción y seguridad de triunfar, en que Cuba está dispuesta al diálogo en condiciones de igualdad y respeto mutuo.

Reiteradamente Cuba ha planteado su disposición a debatir con Estados Unidos sobre cualquier tema, incluidos los derechos humanos, pero solo lo hará desde bases de absoluta igualdad soberana y como ha dicho nuestro Canciller Bruno Rodríguez “sin sombra alguna para nuestra independencia”.

El gobierno de los Estados Unidos intenta justificar por todos los medios una conducta que no cuenta con el menor respaldo de la comunidad internacional, y ni siquiera a lo interno de la sociedad norteamericana.

Apenas una semana antes de la votación el próximo miércoles en la Asamblea General del proyecto de resolución que pide el fin del bloqueo, la Misión Permanente de Estados Unidos ante las Naciones Unidas circuló un conjunto de ocho enmiendas a la misma, con el propósito de cambiar su espíritu. Esta acción es una nueva maniobra política para tratar de justificar el bloqueo a Cuba y manipular a la opinión pública, tanto internacional como de su propio país.

Las enmiendas introducidas se refieren sobre todo a la Agenda de Desarrollo Sostenible para el 2030, así como a los temas de derechos humanos. Cuba está abierta a discutir sobre todos los temas. En materia de la Agenda de Desarrollo, Cuba es de los pocos países que ha sobrecumplido  las metas de Desarrollo del Milenio y que se encuentra en una posición favorable para alcanzar las del 2030.
Asimismo, mantiene su compromiso con la normativa internacional de derechos humanos. El país ha ratificado 44 de los 61 instrumentos internacionales en esta materia, lo que nos coloca dentro del grupo de Estados Miembros de la ONU con mayor número de ratificaciones de instrumentos de este tipo. A pesar de las condiciones del subdesarrollo heredado de un pasado colonial y neocolonial y del largo bloqueo que mantiene EE.UU. contra nuestro pueblo, se ha podido avanzar significativamente en la construcción de una sociedad justa, libre, democrática y solidaria, y se exhiben cuantiosos logros en materia de salud, educación, deporte, cultura y participación política.

Asimismo, el país continúa perfeccionando su sistema jurídico en correspondencia con las necesidades de la sociedad cubana y los estándares internacionales en derechos humanos. Estados Unidos no tiene la más mínima moral para cuestionar a Cuba en este ámbito. Confiamos en que esta nueva patraña norteamericana contra el pueblo de Cuba fracase y una vez más la comunidad internacional rechace rotundamente el bloqueo el  próximo 31 de octubre.

¿Existen otras formas posibles para presionar a EEUU que cesen esas medidas contra Cuba?

Yo no diría presionar, sino luchar contra una criminal política que ya dura caso 60 años. Para ello utilizaremos todas las vías posibles a nuestro alcance, entre las que se encuentran:
La ratificación de la disposición al diálogo que siempre hemos estado dispuestos a sostener con los gobiernos de los EE.UU.

Mantener y desarrollar los contactos y las relaciones con la sociedad estadounidense, la comunidad cubana, los políticos y empresarios que están en contra de estas medidas.
Mantener los principios de nuestra revolución en su política exterior y seguir denunciando los efectos de esta política ante todos los pueblos y gobiernos del mundo, y sus empresas y organizaciones políticas y sociales, que también son afectados por las medidas extraterritoriales de los EE.UU.

Y sobre todo mantener nuestra intransigencia en la lucha por la soberanía e independencia y en el esfuerzo por mejorar las condiciones de vida del pueblo, así mantener la unidad y resistencia de nuestro pueblo, que es lo que hará posible derrotar; no importa cuando, la política agresiva y genocida del imperialismo norteamericano contra Cuba.

También Venezuela denuncia un bloqueo económico y financiero por parte de EE.UU. y de la UE. ¿De hecho se puede comparar ambos casos?.

Es la aplicación de la misma política de estrangulamiento y de intentar rendir a un pueblo por el hambre, las enfermedades, la destrucción de su infraestructura y patrimonio, doblegando la resistencia del ser humano.

Cuba y su pueblo continuarán prestando todo el apoyo posible a la Revolución Bolivariana y al pueblo y gobierno de ese hermano país, en sus esfuerzos por derrotar la agresiva política estadounidense, para lo cual, como en nuestro caso, se basan en la fuerza del legado de sus próceres, la inteligencia y consagración de la dirección del país y la unidad, intransigencia, valentía y resistencia del pueblo venezolano, lo cual les permitirá vencer esta y cualquier otra forma de agresión, e impedir así que el imperialismo internacional puede lograr su objetivo de controlar los inmensos recursos naturales venezolanos.