(LA PAZ).- El vicepresidente del Estado, Álvaro García Linera, afirmó, hoy, que la sociedad boliviana tiene una nueva clase media de origen popular que crea estructuras asociativas desterritorializadas y es la gran novedad del siglo XXI, esto en la inauguración del I Foro urbano nacional, que se desarrollará en el salón Germania, del hotel Europa, de la sede de gobierno, hasta el 31 de octubre.

La autoridad nacional explicó que la ciudadanía boliviana siempre ha sido asociada y vinculada a algún tipo de gremio, de comunidad o de asociatividad, pero que últimamente ha surgido en las ciudades “una población creciente de sectores de clase media ascendente que no tienen comunidad agraria, no tienen sindicato, no necesitan la junta de vecinos porque tienen todos los servicios y tampoco pertenecen a un gremio ni están en los centros de residentes, pero tienen demandas y expectativas colectivas, se han individualizado y están creando otras estructuras asociativas desterritorializadas y es la gran novedad del siglo XXI”.

Asimismo, destacó su importancia al momento de llevar adelante una planificación urbana hacia el futuro y cómo se asocian de forma temática ya sea por el medioambiente, protección de animales, cumplir con voluntariados para atender a adultos mayores u orfanatos y demás.

“Son asociatividades en torno a la tecnología, los club de ciencias, asociatividad en torno a la cultura (…) pertenecen a un nuevo tipo de estructura asociativa, muchas, redes asociativas virtuales como el WhatsApp, es una forma de comunidad virtual desterritorializada y que crea afinidades: políticas, temáticas, sociales y demás”, es como el nuevo sindicato de la clase media, agregó.

García Linera indicó que gran parte de las clases medias se encuentran en este sector y los jóvenes de origen popular cabalga en ambos: el territorializado y el desterritorializado, lo que modifica las formas de conocer, las apetencias y el sentido común y las maneras de cómo construir ese sentido común y eso hace que exista una forma diferente de ver desde estos sectores a las autoridades.

“Es una revolución cognitiva de las clases medias, silenciosa, pero cada vez más profunda y es parte de la construcción de las ciudades: se construyen asociatividades, sentidos comunes, fuerzas y vínculos colectivos, demandas y los planificadores urbanos no pueden menospreciar la fuerza de esta revolución cognitiva y transformación del sentido común urbano”, enfatizó.

De igual manera, explicó que se debe tomar en cuenta la dividuación de las sociedades que es un nuevo fenómeno que consiste en cómo los algoritmos tratan a las personas como soportes de datos de información, por internet, datos que tienen diversos usos entre políticos, ideológicos, religiosos y demás.

“Las personas dejan de ser de carne y hueso con expectativas y se convierten en una bolsa de datos, comunicable o manipulable, es un nuevo fenómeno de la urbanización y de la construcción de las ciudades frente a los cuales los gestores de políticas públicas no pueden ser indiferentes”, concluyó.

Asimismo, afirmó que la planificación urbana es complicada porque se deben tener en cuenta las antiguas demandas territorializadas, las demandas en transición y el surgimiento de nuevas demandas que complejizan la vida urbana, en la actualidad.

Fuente:

Vicepresidencia del Estado Plurinacional de Bolivia