(LA PAZ).- El vicepresidente del Estado, Álvaro García Linera, afirmó, esta noche, que los procesos progresistas en América Latina permitieron que millones de personas mejoren sus condiciones de vida, esto en el XV Congreso internacional de medicinal social y salud colectiva “Saber y poder popular en la conquista del derecho a la salud y a la vida: la transformación social para vivir bien”, que se desarrolla en el Ministerio de Salud, entre el 22 y el 26 de octubre.

“Los gobiernos progresistas han significado, en los últimos diez años, para América Latina, que millones de personas hayan podido mejorar sus condiciones de vida. Por los menos millones de personas pudieron comer tres veces al día (…) el ciclo progresista significó un descenso de la pobreza absoluta y un incremento de la franja intermedia de la sociedad latinoamericana”, aseveró el mandatario de Estado.

Asimismo, explicó que en tiempo de los gobiernos neoliberales se dio el incremento de la clase alta, el mantenimiento de la clase media, el incremento notable de la clase pobre y extremadamente pobre; mientras que en tiempos de los procesos progresistas, la clase pobre y extremadamente pobre decreció significativamente y se dio una distribución de la riqueza equitativa para con los más necesitados.

“Bolivia ha tenido un récord mundial de reducción en términos porcentuales de la extrema pobreza, un incremento de la clase media de origen popular y una ampliación de la clase media consolidada”, complementó.

De igual manera, García Linera destacó que otro de los grandes logros de los gobiernos progresistas es el esfuerzo por la construcción de organismos aglutinadores propios como la ALBA, Celac y Unasur que fueron espacios de unidad y articulación regional sin el tutelaje de Estados Unidos.

Igualmente, la autoridad nacional comentó respecto a las paradojas que se presentaron en los procesos progresistas, entre las que destacó la de democracia-revolución, la primera entendida como la participación de los más pobres en la toma de decisiones y dijo que a mayor participación existe mayor revolución, “no puede haber revolución sin democracia y a medida que se intensifica la democracia es que la revolución puede avanzar, esta es una lección clave”, enfatizó.

De la misma forma, señaló como otra paradoja al movimiento social-Estado y señaló que el Estado es monopolio y movimiento social es democracia, por ello ambos deben ser desarrollados en paralelo, “Bolivia ha demostrado que un proceso revolucionario es una mezcla de movimiento social y de Estado, hay momentos de amplia democratización de las decisiones y momentos de centralización”, agregó.

También mencionó como otra paradoja la tomar o no del poder, pero señaló que la experiencia latinoamericana muestra que se debe construir democráticamente el poder desde abajo, tener consciencia de que el poder estatal es solo una herramienta, “un mecanismo de las transformaciones que obligatoriamente deben venir desde la propia sociedad, ni poder ni no poder, tiene que ser una mezcla”, agregó.

Asimismo, indicó que debe haber un equilibrio entre el acercamiento al núcleo duro y la irradiación a otros sectores para alcanzar la hegemonía, “cada país ha tenido su propia historia en este sentido y en cada decisión que se toma se pone en juego núcleo duro e irradiación”, y añadió que una decisión no puede golpear al núcleo duro y advirtió que nunca se debe subestimar al enemigo, se lo debe convencer y derrotar.

De igual manera, indicó que es necesario mantener un equilibrio entre la satisfacción de las necesidades básicas y la afectación a la Madre Tierra, siempre con una visión de que ese extractivismo debe ser temporal y servir de camino hacia la economía del conocimiento.

Entre las debilidades que tuvieron los procesos progresistas latinoamericanos, el vicepresidente distingue como las más importantes al manejo adecuado de la economía para favorecer a la población de todo el país, “el proceso revolucionario debe mostrar pronto un conjunto de mejoras (…) tienen que tener una capacidad de gestionar y de transformar la economía para que la gente más vulnerable y necesitada mejore sus condiciones de vida”, agregó.

“En Bolivia estatizamos hidrocarburos, energía, telecomunicaciones y banca; esto ha permitido que la economía boliviana que hace 12 años medía nueve mil millones de dólares, ahora estemos en 37 mil millones y que el Estado que tenía entre el 7 y 8 % de las riquezas del país, hoy tenga un 40 % de las riquezas del país para distribuirla”, complementó.

También dijo que es imprescindible luchar contra la corrupción, “un ser revolucionario es un hombre o una mujer que parte de un principio constitutivo: su integridad moral (…) cuando esta se hipoteca, se está perdido; esto ha fallado en varios procesos y se llega a una derrota que los revolucionarios no podemos jamás tener; somos invencibles en tanto tenemos fuerza moral, somos derrotables, generacionalmente, en tanto perdemos esta fuerza moral”, reflexionó.

Este evento es organizado por la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Medicina Social y Salud Colectiva (Alames), creada hace 35 años, la misma que congrega a académicos, investigadores, líderes sociales y activistas comprometidos con la lucha por el derecho a la salud universal, gratuita y equitativa, mediante la promoción de sistemas únicos de salud de carácter público.

En esta primera vez que se desarrolla el evento en Bolivia, se cuenta con la participación de más de mil representantes provenientes de una veintena de países, y se tratan los siguientes temas: organizaciones y movimientos sociales en el desarrollo del poder en salud; la construcción de sistemas universales en salud y nuevas formas de explotación capitalista.

Fuente:

Vicepresidencia del Estado Plurinacional de Bolivia