La CTA Cañuelas-Lobos, cuyo secretario es el comunista Mario Micheli, se unió a las organizaciones que defienden a la cooperativa de faenas cárnicas Frigocarne, empresa recuperada por sus trabajadores tras la crisis 2001-2002, acusada ahora por el empresariado de los frigoríficos de ser una “patronal encubierta”.

Los obreros de la firma declararon que no son sino 140 familias, lo cual representa una cifra importante de trabajo legítimo en una ciudad como Máximo Paz, que es centro del área más castigada por la pobreza en Cañuelas. También se defendieron de las acusaciones de “conducta desleal”, lanzadas por las patronales en su contra.

El embate empresarial se da, vale destacarlo, cuando la baja del consumo de facturas de carne es sensible en el marco de una creciente crisis económica que afecta -sobre todo- el bolsillo de los más humildes.

También cuando Cañuelas empieza a recibir parte de las cabezas de ganado que antes iban destinadas al Mercado de Hacienda de Liniers, lo que beneficia a los trabajadores cooperativizados de Frigocarne.

A fines del mes pasado casi una veintena de frigoríficos de la ciudad y la provincia de Buenos Aires, denunciaron públicamente que peligran 1.500 puestos de trabajo que generan, por lo que solicitaron una apertura de Procedimientos Preventivos de Crisis (PPC). Fue cuando hablaron de “competencia desleal” de las cooperativas, algo que desmiente Frigocarne. Sin embargo, los reclamos del sector son ciertos en lo respectivo a la crisis que lo toca.

Al referirse a la acción de la patronal frigorífica, Micheli reflexionó que “tal vez en momentos de mayor despliegue, mayor venta, no atienden estos reclamos”, tras lo que, irónicamente, señaló que “resulta raro que no apunten al gobierno que diseñó estas políticas que nos llevan a la baja del consumo y que se sigan perdiendo fuentes de trabajo en el sector”.

Crecimiento

En lo referente a Frigocarne, el titular de la CTA local, defendió el crecimiento de la cooperativa que “está trabajando con una buena cantidad de animales” y denunció que “los sectores que nunca han querido que aparezca una cooperativa de la carne que pueda subsistir, hoy están dando un embate muy duro y con mucha presión sobre los matarifes que hacen acuerdos con Frigocarne”.

Por lo que, sin dudarlo, recalcó que “esta es una pelea con un sector privado que actúa desde una hegemonía histórica en la que poco se ha preocupado por los trabajadores” y recordó que “si se recuperó Frigocarne fue, justamente, porque el anterior dueño presentó tres quiebras consecutivas, dejando en la calle compañeros”.

Además, el dirigente gremial adujo: “hay una preocupación real por la fuente de trabajo, pero también está la situación de muchos empresarios de la carne que ahora se quejan aunque en realidad siempre los platos rotos los paguen los trabajadores”.

Fuente:

Nuestra Propuesta | Diario del Partido Comunista de la Argentina