“Se está agravando más la situación de pobreza en todo Tucumán”, dijo Marcos Juárez, del Partido Comunista tucumano, después de que los despedidos del Molino Cañuelas -tras el anuncio de que la firma se va de la provincia- protagonizaran un corte de la ruta 302 a la altura de Banda del Río Salí, el suburbio de la capital donde está la planta.

Esta situación se suma a despidos masivos en el Estado provincial y diversos Estados municipales tucumanos, ingenios y fábricas sobre todo textiles, como la de Alpargatas en la ciudad de Aguilares.

Vale recordar que Tucumán fue el mayor núcleo industrial del noroeste, pero también sitio paradigmático de la crisis y el hambre durante 2001-2002.

En ese contexto, Juárez alertó que en los hospitales “hay muchos chicos en situación muy grave” y añadió que “en el hospital de niños se ven, cada vez con más frecuencia, chicos con enfermedades que si estuvieran bien alimentados no tendrían”, por lo que denunció que “la situación es bastante peligrosa y el gobierno la está tapando”.

Molinos Cañuelas traslada su planta a Salta y por eso despidió a cuarenta trabajadores lo que impacta muy fuerte en la economía de Banda del Río Salí, pero peor es la crisis planteada para la pequeña ciudad de Aguilares.

Alpargatas despidió quinientos operarios, esto es, la mitad de los que trabajan en la planta que ahí posee, al tiempo que avanza con los retiros voluntarios que son parte de una estrategia de coerción hacia los trabajadores.

Movilizados

Ante este panorama, Juárez valoró positivamente las movilizaciones realizadas por los trabajadores que, en algunos casos, exigen el pase de las empresas a control obrero y una mayor atención a los reclamos por parte del gobierno provincial que encabeza el peronista Juan Manzur.

Asimismo, recordó que de la fábrica de Alpargatas, también dependen cientos de trabajadores de localidades vecinas como Concepción, segunda ciudad tucumana tras la capital.

Y tras recalcar que “ya en Concepción el intendente había dejado en la calle a más de setecientas personas”, hizo hincapié en que “muchos ingenios pararon la molienda antes de tiempo, dejando a muchos trabajadores también sin su fuente de trabajo”.

Así las cosas, “la situación se está agravando, porque los trabajadores de los ingenios y las fábricas se tienen que volver a sus lugares sin trabajo”, lo que implica “perder obra social y asignaciones, porque eran empleados en blanco”.

El referente local del PC cuestionó también el enfoque político de Manzur. “La semana pasada inauguraban una estación de servicio en Famaillá, proclamando que eso abría puestos de trabajo cuando todos sabemos que son pocos esos puestos”, señaló y añadió que “se están perdiendo casi 1.500 empleos y el gobierno se felicita por la inauguración de una estación de servicio que no emplea más de dos personas”.

Y fue claro cuando advirtió que “la situación acá está caldeada” ya que “se están perdiendo muchos puestos de trabajo y el gobierno no hace nada”, por lo que pidió a Manzur “que tome cartas en el asunto”, porque “el gobernador no puede seguir siendo tibio o totalmente condescendiente con el gobierno de Macri”.

Fuente:

Nuestra Propuesta | Diario del Partido Comunista de la Argentina