La mañana de este viernes el Comité Ejecutivo de la CUT presentó una queja ante la OIT por salario mínimo, esto en el marco del debate que se da en el parlamento sobre la propuesta del Gobierno, propuesta presentada sin acuerdo con la Central, y que vulnera el Convenio 131 de la OIT sobre fijación de salarios, ratificado por Chile en 1999.

“Presentamos hoy una queja por la vulneración del convenio 131 de la OIT sobre fijación de salarios mínimos, convenio en plena vigencia además, y que hoy se ve vulnerado particularmente por dos elementos: uno de ellos es el carácter del debate que tuvimos, que si bien el Gobierno estuvo obligado a discutir con la Central, lo cierto es que si uno mira como fue el trayecto de este debate y lo que finalmente se logró resolver en la Cámara de Diputados, es evidente que la voluntad de negociación por parte del Ejecutivo nunca estuvo puesta en la mesa. La segunda, es  que en el marco del proyecto aprobado en la Cámara se comete una grave vulneración grave de este convenio al establecer el mecanismo de plurianualidad sin la participación ni acuerdo con las contrapartes, particularmente de la contraparte sindical”, manifiesta la Pdta de la CUT, Bárbara Figueroa tras la presentación de la reclamación.

La queja presentada por la Central el Director de la OIT para el Conosur, Fabio Bertranou, atañe la vulneración a los artículos 1.2 que señala que “La autoridad competente de cada país determinará los grupos de asalariados a los que se deba aplicar el sistema, de acuerdo con las organizaciones representativas de empleadores y de trabajadores interesadas o después de haberlas consultado exhaustivamente, siempre que dichas organizaciones existan”. Asimismo el articulo 3: “Entre los elementos que deben tenerse en cuenta para determinar el nivel de los salarios mínimos deberían incluirse: (a) las necesidades de los trabajadores y de sus familias habida cuenta del nivel general de salarios en el país, del costo de vida, de las prestaciones de seguridad social y del nivel de vida relativo de otros grupos sociales; (b) los factores económicos, incluidos los requerimientos del desarrollo económico, los niveles de productividad y la conveniencia de alcanzar y mantener un alto nivel de empleo”.

Por último la queja indica la vulneración del convenio en el artículo 4.2: “Deberá disponerse que para el establecimiento, aplicación y modificación de dichos mecanismos se consulte exhaustivamente con las organizaciones representativas de empleadores y de trabajadores interesadas, o, cuando dichas organizaciones no existan, con los representantes de los empleadores y de los trabajadores interesados”.

Respecto a este último punto Bárbara Figueroa manifiesta que “el convenio habla que si no hay posibilidades de establecer un mecanismo a largo plazo esto obliga a un debate permanente con los actores, eso se está vulnerando hoy al imponer un proceso de negociación que si bien tiene un reajuste acordado hasta marzo del 2019, luego deja sin negociación a los trabajadores hasta el año 2021. Por lo tanto esa es nuestra queja principal ante la OIT, porque además Chile va a ser parte del Consejo de la OIT desde marzo del 2019”.

Tras la presentación, el procedimiento es que esta queja se entregue a los organismos pertinentes, entre ellos al Director General de la OIT en el mes de octubre durante la reunión preparatoria del Consejo de Administración en Panamá.

Respecto a la discusión en el Senado sobre salario mínimo, la presidenta de la Central indica que ya se iniciaron conversaciones con algunos Senadores tras la votación del proyecto en la Cámara. “El día lunes hemos sido citados por la Comisión de Hacienda del Senado, a exponer sobre nuestra posición en esta materia y queríamos que un antecedente clave y relevante antes de dicha exposición, fuera la presentación de esta queja, y así sensibilizar a aquellos parlamentarios del mundo de oposición que respaldaron el proyecto en la Cámara de Diputados”.

Añadiendo que “esta queja es para que el Estado de Chile responda y no dependa de los gobiernos de turno si se responde o no al diálogo social, si se cumple o no con los convenios internacionales, pero por otro lado también es un llamado la Parlamento. Estos debates no son “debates caprichosos” de las organizaciones, no es que nosotros exijamos nuestro derecho a negociar porque “nos gusta estar sentados con la autoridad”, lo hacemos porque es legítimo que los trabajadores negociemos mejores condiciones y no podemos supeditar eso a la voluntad de parlamentarios u otros actores no incumbentes en estos debates”, puntualizó.

Fuente:

CUT – Central Unitaria de Trabajadores de Chile