VenezuelaLa tarde de este sábado 4 de agosto, a las 5:41 pm, el presidente venezolano Nicolás Maduro, debió ser evacuado mientras pronunciaba un discurso durante un acto con motivo del 81 aniversario de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), en la avenida Bolívar de Caracas. Por lo menos dos detonaciones pudieron escucharse y observar la cara de asombro y alerta de los presentes en imágenes que fueron transmitidas en la cadena nacional que fue interrumpida de inmediato.

Una ola de rumores e incertidumbre comenzó a circular por las redes sociales sobre un posible atentado al Mandatario. Aproximadamente una hora después, el Ministro de Comunicación Jorge Rodríguez, informó que el presidente Nicolás Maduro se encontraba en perfecto estado de salud tras ser víctima de un fallido intento de magnicidio y se encontraba analizando la situación con su gabinete, tras lo cual él mismo le hablaría al país. De igual modo anunció que 7 efectivos de la GNB resultaron heridos a consecuencia de la explosión de varios drones que sobrevolaron la tarima presidencial.

Tal y como fue anunciado, el presidente Maduro habló en cadena de radio y tv para dar pormenores del atentado y anunció que los autores materiales fueron capturados gracias a la rápida actuación de los cuerpos de seguridad del Estado y que la autoría intelectual de este intento de magnicidio provenía de Colombia.

“Hemos despejado la situación en tiempo récord, se trata de un atentado para matarme y no tengo duda que todo apunta a la ultraderecha venezolana en alianza contra la ultraderecha colombiana y que el nombre de Juan Manuel Santos está detrás de este atentado”, informó Maduro.

El presidente venezolano indicó que el asesinato político es una práctica habitual en Colombia desde hace décadas y recordó el asesinato de Jorge Eliecer Gaitán, el episodio conocido como el Baile Rojo donde fueron exterminados dirigentes del M-19 y la Unión Patriótica; los actuales asesinatos después de la firma del acuerdo de paz.

«El nombre de Juan Manuel Santos está detrás de este atentado, no tengo dudas, la saña asesina de la oligarquía venezolana, y estoy seguro de que aparecerán todas las pruebas», destacó el mandatario al tiempo que recordó unas recientes declaraciones a AFP del todavía presidente colombiano donde aseguró que “ve cerca la caída del régimen de Maduro”.
También aseguró que los financistas de este hecho se encuentran en Miami, Florida y solicitó al gobierno de Donald Trump su colaboración para combatir a los terroristas que pretenden cometer magnicidios en países democráticos ya que solicitará su captura.

La cancillería colombiana emitió un comunicado donde afirmó que las acusaciones del presidente Maduro era absurdas y carecían de fundamento y exigió “respeto para el Gobierno y el pueblo colombiano”.

Mientras Maduro se dirigía al país, la periodista Patricia Poleo, figura emblemática de la derecha venezolana autoexiliada en Miami, leyó un comunicado donde un supuesto grupo de militares activos se atribuía la autoría intelectual del atentado.

El grupo denominado “Soldados de Franela”, vinculado al ex policía que también cometió actos terroristas el año pasado contra la sede del Ministerio del Interior y Justicia, Oscar Pérez, posteriormente abatido,señaló que se trataba de la “Operación Fénix” y convocaron a la gente a respaldarlos con “la salida a la calle sin retorno”.

“La operación era sobrevolar 2 drones cargados con C4, el objetivo el palco presidencial, francotiradores de la guardia de honor derribaron los drones antes de llegar al objetivo. Demostramos que son vulnerables, no se logró hoy pero es cuestión de tiempo”, publicaron en su cuenta twitter.

Los partidos, organizaciones y dirigentes que respaldan al Gobierno Bolivariano, cerraron filas en torno a su rechazo al intento de asesinato del presidente y a la necesidad de defender la paz y la estabilidad de la nación.

No se hicieron esperar reacciones de solidaridad de gobiernos regionales, como el de El Salvador, Cuba, Nicaragua y Bolivia.

Durante la noche, una tensa calma imperó en la ciudad de Caracas y en todo el territorio nacional aunque algunos sectores de la ultraderecha vinculados a las pasadas guarimbas intentaron por las redes sociales hacer sin éxito llamados “a la calle” para respaldar lo que los supuestos responsables del atentado al que califican como un golpe de Estado en marcha.