“Apoyamos a la Central Unitaria de Trabajadores en su lucha por aumentar el salario mínimo con el objetivo de llevarlo a converger con la Línea de la Pobreza, ayudando así a reducir las brechas de desigualdad existentes en nuestro país”.

Así lo señalaron en una declaración  conjunta firmada por el Instituto Igualdad (del Partido Socialista), el Instituto de Ciencia Alejandro Lipschutz, ICAL (vinculado al Partido Comunista), Centro Democracia y Comunidad, CDC (Partido Demócrata Cristiano), Fundación por la Democracia (Partido Por la Democracia) y por la Fundación Instituto de Estudios Laborales, FIEL de la CUT.  En conferencia de prensa, realizada en la sede de la Central este miércoles –junto con la presidenta de la CUT Bárbara Figueroa- dieron a conocer su posición unitaria respecto de este tema, formulando un llamado “a los parlamentarios y parlamentarias  comprometerse con el objetivo de contribuir significativamente al establecimiento de un salario mínimo acorde a las necesidades de los trabajadores y trabajadoras de Chile”.

Como ha sido prolíferamente informado a través de los medios de comunicación, las negociaciones entre la CUT y los ministerios del Trabajo y Hacienda sobre salario mínimo 2018, llegaron a su fin tras siete reuniones, sin  llegar acuerdo luego que el gobierno hiciera su  propuesta que contempla un reajuste plurianual de cuatro años que podría variar entre $12.500 y $14.000 (respecto de los $276.000 actuales) según se vaya dando la coyuntura económica. De tal forma, que el Ejecutivo enviará su propuesta al Congreso para su tramitación, sin avenencia de los trabajadores y trabajadoras del país.

La propuesta de la CUT en torno a que el salario mínimo debe estar por sobre la “Línea de la pobreza”, está lejos de ser antojadiza como lo señalan sus detractores. La misma Organización Internacional del Trabajo, OIT, a través de su Convenio 131 y el Acuerdo 134, “establece que la definición del salario mínimo deberá constituir un elemento de toda política establecida para eliminar la pobreza y para asegurar las necesidades de los trabajadores y de sus familias, habida cuenta del nivel general de salarios en el país, del costo de vida, de las prestaciones de seguridad social y del nivel de vida relativo de otros grupos sociales”, aseguraron las cuatro centros de estudios.

Al respecto, citaron los últimos datos entregados por la Encuesta Suplementaria de Ingresos 2017, publicada hace unos pocos días por el Instituto Nacional de Estadísticas, INE (la cual concluye que el 50% de las personas ocupadas perciben ingresos menores a los $379.673, especificando que en ingresos medianos, las mujeres: $319.725 y los hombres: $402.355) y  de acuerdo a estas cifras, afirmaron que “la mitad de los trabajadores perciben un sueldo que no alcanza a cubrir sus necesidades básicas, avaluadas actualmente en $422.000 para una familia tipo de cuatro integrantes en el caso de que solo un miembro trabaje”.

Wendoling Silva, coordinadora del área Laboral de Instituto Igualdad, dijo que “es relevante en este acuerdo entre los distintos centros de estudios -que somos de distintas naturalezas políticas- apoyar a la Central (CUT)  en este trabajo y en este converger en una real discusión del sueldo mínimo para superar definitivamente la pobreza (…). El debate sobre  salario mínimo debe ser en un diálogo con los trabajadores, el Gobierno y ratificado por el Parlamento. De no ser así, solicitamos a los parlamentarios que pongan el énfasis sobre todo en superar la línea de la pobreza, eso es lo relevante; efectivamente sobre $420.000  es el gasto de una familia promedio y el sueldo mínimo está muy por debajo de aquello. Por lo tanto un trabajador que se desempeña 45 horas semanales en tiempo completo, no logra satisfacer sus necesidades básicas con lo que está establecido en el sueldo mínimo”.

César Bunster, director ICAL, señaló que “esta lucha por el salario mínimo, tiene tan estrecha relación con la calidad de vida de millones y millones de trabajadores y trabajadoras y sus familias. De esto estamos hablando: No se trata de una cifra más o una menos sino se trata de calidad de vida. Y estamos apoyando en un momento en que se ha hablado mucho de la sequía legislativa,  pero lo que nosotros vemos -y esta discusión del sueldo mínimos es un ejemplo- es un verdadero diluvio de medidas contra el pueblo de Chile desatada por este Gobierno. Aquí ha habido un verdadero cambio climático, de ataque contra los derechos obtenido y por los cuales tantos años  ha luchado el pueblo de Chile. Y el sueldo mínimo es uno de esos derechos. Un sueldo que tiene que ser digno, que tiene que contribuir a eliminar la pobreza”. 

Liliana Runin, coordinadora de Formación Sindical  de la CDC “estamos apoyando a la CUT en su iniciativa respecto del sueldo mínimo. Sabemos que hoy no alcanza cubrir  las necesidades que tienen las familias día a día. Por eso apoyamos con todo esta iniciativa. Estamos trabajando para transformar la sociedad y también reducir lo que es a desigualdad. Hacemos un llamado a nuestros parlamentarios a que puedan evaluar esta situación de mejor forma y se  pueda llegar a buen puerto”.

La presidenta de la CUT, en tanto agradeció el apoyo brindado por estas instituciones, señalando que es importante que más voces se sumen a este debate “porque este no es un problema de la CUT contra los gobiernos, este no es un problema del mundo sindical versus una autoridad. Este es un debate de país, donde los que estamos tratando de confluir, de manera unitaria, tratemos de generar los mejores acuerdos pero para todos: Un crecimiento con equidad, con inclusión que  permita desarrollo  para todos y también desarrollo para la clase trabajadora”.

Fuente :

CUT – Central Unitaria de Trabajadores de Chile