Reproducimos un artículo de la página web de la Delegación de Paz del Ejército de Liberación Nacional (ELN) para las negociaciones con el gobierno colombiano:

Tuvieron y tienen el cinismo caciques regionales y nacionales de tener tropa y alianza con paramilitares: congresistas, alcaldes, gobernadores, fiscales, generales, director del DAS y presidentes, como Kiko Gómez en la Guajira, Odín Sánchez en el Chocó, Lorena Pineda, Rocío Arias y Zulema Jacquin en Córdoba, Hernando Molina Araujo y Álvaro Araujo en el Cesar, Juan Carlos Martínez Sinisterra del Valle, Álvaro García en Sucre, Mario Uribe, Luis Alfredo Ramos, Álvaro Uribe en Antioquia; Luis Camilo Osorio siendo fiscal general, Rito Alejo del Rio, Mauricio Santoyo, solo para ejemplo de los cientos de generales, Jorge Noguera director del DAS, mas de 300 están en la cárcel (ver informe de la ONU año 2010).

Recientemente el ex- general de la policía Omar Eduardo Rojas, declaró en su libro: ”Ningún falso positivo se dio al azar”, que los “falsos positivos” o asesinatos extrajudiciales pasan de 10.000. Una guerra interna y fratricida que ha costado otros 200.000 muertos y mas de 8.3 millones de víctimas. Todo por la ambición del poder, acumular capital y botines producto de la guerra sucia. Degradaron la guerra y el país se cansó, llevaron a un vacío institucional, descredito, desconfianza, producto de la corrupción e impunidad.

Nos cansamos de los escándalos por robos, de los carteles hasta de la toga (corrupción de magistrados de las cortes), de los “anillos” abuso y acoso sexual en las fuerza militares y congresistas; de las amenazas, del terror y miedo, sobredimensionadas por las matrices comunicacionales de la radio y TV, de las narcotelenovelas. De los altos impuestos arbitrarios para la guerra y la corrupción, de la vida fácil del narcotráfico y las deformaciones de nuestros valores, al pretender imponernos el consumo de narcóticos y ser adictos; de las campañas electorales untadas de narcotráfico y que la registraduría legalice los fraudes. De la delincuencia incontrolable aliada a la policía y la seguridad privada. Nos cansamos de la guerra, no más servicio militar obligatorio, de que nos expropiaran de las tierras, que privatizaran nuestros derechos, como la salud, educación, transportes; todo lo público que es patrimonio nacional, se lo robaron; nos cansamos de la pobreza y miseria, de un Estado ausente para nuestros derechos, y solo está presente para cobrar impuestos, firmar contratos con las empresas multinacionales, judicializar a los líderes y reprimir protestas populares. Todo tiene su límite, como los resortes al estirarlo; estamos en un punto de transición al romper la historia de los cambios necesarios, de tener vida en paz, respeto y reconocimiento de ser ciudadanos con derecho, a elegir nuestro propio destino.

Los señores del poder, de los robos y la guerra quieren continuar con sus privilegios, sin reconocer su responsabilidad en la historia y quieren culpar a otros/as, es negar la verdad, que el país no tenga memoria. Acusan a otros de sus males, quieren aparecer como ángeles y lavarse las manos. Les da miedo de la verdad, temen que el país, la sociedad y el mundo sepan la verdad; ya algunos, han tenido que ser encarcelados, pero aún falta a los verdaderos culpables. Quieren seguir disfrutando sus robos y pagando casa por cárcel o irse al exterior como lo han hecho varios.

Cuantos valientes hombres y mujeres dejaron sus comodidades por hacer otro país mejor para todos: José Antonio Galán, Simón Bolívar, Policarpa Salavarrieta, Maria Cano, Jorge Elíercer Gaitán, Camilo Torres Restrepo, Jaime Pardo Leal, Carlos Pizarro, Bernardo Jaramillo, Luis Carlos Galán, Jaime Garzón, Eduardo Umaña Mendoza, sin temor lo hicieron de manera crítica, alzaron su voz por todos/as y se inmolaron, quedaron en la historia en defensa de nuestra dignidad.

No tenemos miedo a sus amenazas e intimidaciones, estamos transitando hacia el fin del conflicto, y el país recordará que en el 2017 las FARC depuso las armas mediante un acuerdo que no se ha cumplido y debe hacerse realidad, aún siguen asesinando líderes, son mas de 395

Fuente:

ELN Delegación de Paz