Este lunes 28 de mayo la Comisión de Trabajo y Seguridad Social de la Cámara de Diputados, presidida por el parlamentario Gastón Saavedra (PS), recibió a los integrantes del Consejo Superior Laboral para conocer los alcances del informe que emanó la entidad a un año de la implementación de la Ley 20.940. En ese contexto la presidenta de la CUT manifestó a los parlamentarios la preocupación de la Central por la insistencia que hay de algunos sectores de modificar aspecto de la nueva ley, así como la oportunidad que tiene el Consejo Superior de abordar debates de desafíos en materia laboral y de desigualdad.

“Saludarlo Presidente, al Subsecretario Arab, a las y los diputados integrantes de la Comisión de Trabajo de la Cámara, y por su puestos a los integrantes  presentes del Consejo Superior Laboral.

Señalar primero que nosotros (CUT) agradecemos y saludamos que se puede exponer en la Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados, y esperamos que también en el Senado, el informe del Consejo Superior Laboral, porque si bien uno puede revisar y el informe da cuenta de que no hubo posturas unánimes en todos los temas, tengo la impresión de que eso se complementa muy bien con la posibilidad de exponer, y quizá uno de los mayores desafíos que vamos a tener como Consejo Superior Laboral en lo que viene es que podamos tener mejor y mayores instrumentos para hacer síntesis de datos. Si uno mira hoy no contamos con todos los elementos para dar una mirada mucho más profunda respecto de los antecedentes, por ejemplo si uno revisa en materia de Servicios Mínimos, en la última reunión del Consejo tuvimos la exposición de la jefa jurídica de la DT y en ese ámbito hay ricas experiencias para poder conocer. No siempre el debate de servicios mínimos ha tenido que ver con el desacuerdo de las partes, también ha tenido que ver con la incapacidad del empleador o del sindicato de entender el carácter de los servicios mínimos. A mí me llamaba mucho la atención el hecho que se señalara que frente a empresas de un mismo rubro, empleadores tienen servicios mínimos distintos, y ese es un desafío porque da cuenta que en algunos casos son apegados al concepto restrictivo de la ley y en otros con carácter mucho más amplio, ese no es problema de la ley, ese es un problema de implementación de una norma que es nueva y que va a requerir que tengamos mejor recopilación de datos pero también ciertos niveles de estándar en dichas materias de controversia.

El término de los Grupos Negociadores, la experiencia que uno recoge es que no es un debate de extrema tención, son contados con los dedos de la mano los problemas con los grupos negociadores. Por lo tanto hay que ser cuidadosos cuando hacemos juicios tan lapidarios sobre estas materias cuando el dato objetivo nos está diciendo: “hay materias que si tienen algunos nudos pero que hay que desglosarlos, y hay otros que en realidad han sido parte más del ideario de la construcción del debate público más que el dato de realidad”.

También señalar en estas materias, nosotros (CUT) lo hemos dicho y así quedó reflejado en el informe del Consejo Superior Laboral, es que puede haber distintas interpretaciones de ciertas materias, pero lo que no puedes haber es un espíritu distinto de comprender la ley, y la ley en esas materias es absolutamente clara. Por lo tanto más allá si el mecanismo es que se hagan reformas a la ley o que se pretendan hacer cambios por la vía de dictámenes, lo cierto es que hay un sentido de la norma que no puede ser vulnerado porque de serlo eso relativiza la construcción que se ha hecho en materia de nuevas relaciones laborales. A mí me parece que esos elementos, por lo menos desde el ámbito sindical son importantes relevarlos, porque insisto, acá no es solo un problema de formas. La DT puede emitir 80mil dictámenes pero si ellos van en contra del espíritu de la ley, es una dificultad de corte distinto a un problema administrativo.

Respecto del debate que podamos hacer en el Parlamento sobre reformas mucho más sustantivas, es el mismo parámetro, y digo esto porque es importante que ustedes conozcan la disposición con la que nosotros hemos enfrentado el debate. Ustedes recordarán que no había espacios de diálogo social contemplados en la Reforma Laboral, este fue un esfuerzo que impulsamos desde la Central, esto no venía en el proyecto de ley y se incorporó en el debate cuando llegamos al Senado. Y cuando solicitábamos que este elemento se incorporase en la reforma, lo hicimos entendiendo que los debates del mundo del Trabajo cada vez son más complejos, son cada vez más veloces por lo tanto requieren muchos más espacio de encuentro y diálogo social, por lo tanto compartimos el sentido que esto (el Consejo Superior Laboral) se profundice cada vez más y que podamos abordar cada vez más materias. Pero para eso también tenemos que cerrar una etapa, no podemos estar permanentemente llamando a mirar los nuevos desafíos del mundo del Trabajo y estar cada dos segundos mirando lo que fue la reforma y lo que quiero cambiar de ella, porque si estamos en ese intercambio permanente, algo nunca va a ocurrir. Si ustedes revisan en las 10 primeras páginas del informe, queda absolutamente claro que si no hay datos muy contundentes, no solo es por un problema de capacidad de síntesis, sino que también porque para poder evaluar una ley como esta se requiere al menos un ciclo completo de negociaciones, estamos hablando de por lo menos tres años. Entonces, si permanentemente a los cambios de gobierno nosotros vamos a estar revisando todas las leyes, es muy difícil que nos podamos poner de acuerdo y decir “miremos hacia adelante”, o nos avocamos a mirar los nuevos desafíos y tomamos el Consejo Superior Laboral como una instancia rica donde podamos seguir profundizando la ley 20.940 más los nuevos desafíos, o condenamos al Consejo a ser un espacio de trinchera permanente donde deba estar dando respuestas constantemente a las exigencias del gobierno. Insisto que al señalar esto no se está tratando de decir que no hay disposición ni voluntad al diálogo, pero es evidente que si nosotros queremos darle un carácter más profundo al Consejo Superior Laboral, si queremos que se aborden más materias, si queremos que los Consejos Sectoriales se hagan cargo de las realidades productivas (Minería, Comercio, etc.), si queremos que eso cobre vida para enfrentar los desafíos en el mundo del Trabajo, eso también requiere hacer una síntesis y un cierre del debate.

Sí nosotros, insisto,  permanecemos con el debate abierto eternamente, lo que vamos a tener al final del día es que vamos a condenar al Consejo Superior Laboral a que no pueda cumplir su rol, y yo creo que me parece justo poner estas cosas sobre la mesa porque si no estamos exigiéndole al Consejo o poniéndole una expectativa que es muy difícil que se puede lograr si el marco del debate de política pública en materias laborales, va a estar restringida a si pueden o no tener  derechos colectivos los trabajadores, si pueden o no tener sindicatos fuertes, si pueden o no los sindicatos tener derecho a huelga. Sí estamos en ese debate, esto va a ser una situación que nos va a impedir a nosotros como país poder avanzar con mayor perspectiva. Nuestra voluntad es que abordemos los nuevos desafíos, y esperamos que el Parlamento también la exprese para que así todos podamos tener claridad de cómo queremos hacer el debate de aquí en adelante.”

Fuente :

CUT – Central Unitaria de Trabajadores de Chile