Reproducimos un artículo de la página web del Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia:

El pasado 22 de mayo, la mesa pública de conversaciones entre el gobierno de Colombia y el ELN, recibió al señor Alberto Brunori, representante en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH), quien presentó un Informe sobre la situación de las y los detenidos políticos sindicados de pertenecer al Ejército de Liberación Nacional – ELN.

El Informe que presentó la oficina de OACNUDH, está fundamentado en las visitas que esta entidad, junto a la gestoría de paz y el Comité de Solidaridad con los Presos Políticos, realizaron a 35 establecimientos carcelarios durante el  Cese Bilateral Temporal y Nacional, firmado entre el ELN y el gobierno  de Colombia, que se llevó a cabo entre el 01 de octubre de 2017 y el 09 de enero de 2018.  

Las visitas de la OACNUDH, se dieron en cumplimiento de su mandato en el país, y fueron motivadas por el compromiso unilateral anunciado por el Gobierno Nacional el 04 de septiembre de 2017, de adelantar un“programa de carácter humanitario entre la población carcelaria de militantes del ELN, que permita mejorar sus condiciones de salud, ubicación cerca de sus núcleos familiares y evaluación de su seguridaden los recintos carcelarios en que están recluidos”.

Situación inhumana como la de todos los presos

La OACNUDH, manifestó a la Mesa su preocupación por lasituación crítica del sistema penitenciario y carcelario del país, que ha sido declarado por la Corte Constitucional de Colombia como “un estado de cosas inconstitucional”, sin que a la fecha haya sido superado.

La situación de integrantes del ELN que se encuentran en las cárceles, es igual a la del resto de la población carcelaria; que es de condiciones indignas de habitabilidad; insuficiente provisión de agua registrada en 18 establecimientos carcelarios, en los cuales el suministro es de apenas una hora diaria; ausencia de una debida atención médica y de medicamentos; la falta equipo de aseo requerido para la higiene personal.

En materia de salud, la OACNUDH, registró con preocupación la situación de 14 mujeres y 95 hombres sindicados de pertenecer al ELN, quienes se encuentran en grave estado de salud y no han recibido tratamientos ni atención especializada. Así mismo, se reportan situaciones proliferadas de enfermedades gastrointestinales, problemas odontológicos y de visión, dolores musculares y óseos, lesiones de columna, así como importantes afectaciones psicológicas y  mentales, falta de salubridad,  falta de suministro de medicamentos, deficiente alimentación y en la mayoría de prisiones ayuno de hasta de 15 horas. Se registró igualmente un número considerable de personas con secuelas por heridas de guerra que no han sido aún tratadas, situación que puede comprometer los miembros o partes del cuerpo lesionados.

¿Qué es el “estado de cosas inconstitucional”?

El estado de cosas inconstitucional del sistema penitenciario y carcelario ha sido declarado dos veces por la Corte Constitucional en la Sentencias T-153 de 1998 y T-388 de 2013 y reiterado en la Sentencia T-762 de 2015.  La Corte constitucional ha denominado así a las grandes crisis humanitarias que se han vivido en Colombia en donde los derechos constitucionales son vulnerados de manera masiva y generalizada; el desplazamiento forzado y la crisis del sistema penitenciario y carcelario.

En esas sentencias ha dicho la Corte que la población carcelaria ha sido sometida por el Estado a tratos crueles, inhumanos y degradantes, porque las condiciones de reclusión atentan directamente contra la dignidad humana, la vida, la integridad, y otros derechos fundamentales de las personas privadas de la libertad. La Corte identificó varias problemáticas estructurales y complejas, como la ausencia de atención en salud y las condiciones de insalubridad e higiene; la falta de separación de sindicados y condenados; los índices de hacinamiento; la inseguridad; y la existencia de una política criminal que no resocializa ni cumple con los fines de la pena.

Otras penalidades y suplicios

La OACNUDH, identificó tres aspectos particulares que agravan la situación de las personas privadas de la libertad, pertenecientes o sindicadas de pertenecer al ELN:

  1. La estigmatización y castigo, y el riesgo para su integridad personal

La pertenencia o sindicación a ELN, ha conllevado a la discriminación y estigmatización por parte de autoridades penitenciarias y de otros grupos presentes al interior del penal, causando riesgos a su vida e integridad personal. A menudo, son objetos de castigos corporales, aislamiento o agresiones físicas, como represalias por su actividad políticay/o con ocasión a las denuncias que hacen a través de las huelgas u otras formas de protesta.  La cohabitación con paramilitares y expendedores de droga en los mismos patios, es un riesgo para los integrantes del ELN.

  1. La imposición de condenas más altasque a delincuentes comunes 

La OACNUDH, identificó que la mayor parte de presos y presas elenas son personas jóvenes a quienes se les ha impuesto condenas cuyas penas altísimas a causa de su rebeldía política, que no les permite pensar una vida en libertad; muchos de los internos están condenados a penas mayores a 60 años, que sumado a la lejanía de sus familiares a quienes no han podido ver en muchos años, incrementa afectaciones del orden emocional y de salud mental.

  1. Falta de atención adecuada e integralen materia de salud física y mental

Los impactos psicológicos del conflicto armado, las secuelas físicas de las heridas de la guerra que han dejado lesiones permanentes, la prisión, la estigmatización, la soledad, la lejanía de sus familias, y muchos otros factores están generando depresión u otras patologías que no han sido tratadas por personal especializado.

Recomendaciones 

Teniendo en cuenta las anteriores consideraciones y la persistencia de un estado de cosas inconstitucional,  la OACNUDH propone que la problemática carcelaria sea abordada de manera integral, y se atiendan y respeten los derechos humanos y dignidad de toda la población carcelaria, y la situación actual del propio sistema penitenciario y carcelario colombiano. 

La OANUDH, también propone la realización de un Plan de Atención de Salud Transitorio para la población perteneciente al ELN privada de la libertad, mientras se implementan otras medidas  contempladas en la Ley 1709 de 2014, en el que concursen y se articulen los esfuerzos de una serie de instituciones, como por ejemplo las universidades públicas y privadas a través de sus facultades de medicina.

Así mismo, OACNUDH le propuso a la mesa un proyecto piloto en el que contempla tres fases; intra mural, intra- y extramural y proyecto productivo hacia la paz.  Se trata de un proceso  que contempla una preparación previa para una adecuada incursión a la vida en libertad y el acercamiento a la comunidad receptora. Propone una serie de medidas, como espacios institucionales y de interconexión de redes que permitan un acercamiento a las comunidades, a través de educación, atención psicosocial, formación y trabajo y, mediante estrategias de convivencia, construcción de ciudadanía, y reactivación socioeconómica de las comunidades afectadas por la violencia, entre otras medidas.

La OACNUDH, hizo una serie de recomendaciones para que las partes consideren en la mesa su viabilidad y adopción,  con el fin de mejorar los derechos humanos y la situación humanitaria de las personas privadas de la libertaden Colombia y de los presos y presas políticas del ELN.

Fuente:

ELN Voces