Las Secretarías de Asuntos Juveniles (SAJ) y la de Empleo, Temporalidad e Informalidad (SETI) de la CUT,  rechazaron tajantemente el Proyecto de Ley que pretende crear un Estatuto Laboral para Jóvenes Estudiantes de la Educación Superior, exigiendo que se retire o  en su defecto  se anule la “urgencia simple” con la cual el Gobierno de Sebastián Piñera lo envió al Congreso “ya que su creación carece de una discusión colectiva con los actores directamente involucrados, lo cual consideramos no es propio de un Gobierno democrático. Declaramos nuestro absoluto rechazo a todo proyecto que vulnere los derechos ya ganados por los trabajadores y trabajadoras, creemos que esos derechos son el piso mínimo desde el cual debemos avanzar en una regulación e inclusión de los jóvenes estudiantes y la juventud en general al mercado laboral”.

Así de claro se lo hicieron saber  al ministro del Trabajo y Previsión Social, Nicolás Monckeberg  en una carta que le entregaron este lunes, en la cual le solicitan: “El retiro inmediato de este proyecto o en su defecto, anular la urgencia simple que se le otorga por parte del Ejecutivo”, misiva que es firmada por 18 organizaciones –entre ellas de juventudes de partidos políticos, estudiantiles y sindicales- y por los diputados Gael Yeomans, Boris Barrera y la concejala Irací Hassler.

El Proyecto fue resucitado por el Gobierno de Piñera, a través de los ministerios de Hacienda y  del Trabajo, tras permanecer dormido en el Congreso Nacional desde junio del 2013: “Este proyecto nunca estuvo en la opinión pública como para poder debatirlo. Este proyecto lo reflotan ahora porque viene con la noción de que los estudiantes no pierden la gratuidad con este tipo de contrato, por eso le dieron mayor visibilización comunicacional”, contó Aymara Salamanca, encargada de la SETI y miembro también de la SAJ de la Región Metropolitana.

Según el ministro Monckeberg, lo que  quiere el Ejecutivo es la inclusión laboral de jóvenes entre 18 a 24 años y estiman generar 100 mil empleos “de calidad”.

Sin embargo, el análisis pormenorizado del proyecto que hizo la SAJ de la Región Metropolitana, es lapidario: el texto legal no solo apunta a “institucionalizar la precariedad con la que se desarrolla el empleo joven actualmente” sino, advierten que “es bastante impresentable que se utilice como punta de lanza un sector social excluido como la juventud para iniciar procesos de flexibilización laboral en este país, que en Latinoamérica y el mundo solo han contribuido a relativizar y en hacer retroceder en derechos ya ganados por trabajadores”.

A su juicio,  los artículos más controvertidos de este proyecto de Piñera son: “Al término del contrato no podrán impetrarse (solicitarse) las indemnizaciones establecidas en los artículos 161 y 163 del Código del Trabajo. Si el contrato es a plazo fijo terminará en el plazo correspondiente y no será aplicable las limitaciones n°4 del artículo 159 del Código del trabajo, lo cual significa que no habrá reconocimiento al vínculo laboral indefinido posterior a dos años de servicios. No se respetarán los años trabajados antes de suscribirse a éste nuevo contrato y tampoco se respetará los años trabajados con este contrato en contratos suscritos con posterioridad. Este contrato, a pesar de estar vinculado a remuneraciones por media jornada laboral, inhibirá la entrega del subsidio al empleo establecido en la ley N°20.338, del Subsidio Previsional a Trabajadores Jóvenes instaurado en la Ley N°20.255, del Subsidio al Empleo de la Mujer Ley N°20.595 o a otras bonificaciones a la contratación de mano de obra o de naturaleza homologable. No está sujeto al seguro de cesantía Ley N°19.728. Deja en duda la posibilidad de sindicalización. La jornada laboral no puede superar las 12 horas diarias, definiendo que la jornada laboral puede alcanzar las 12 horas diarias, no respetando así el artículo 38 del Código del Trabajo, el cual apunta a que por ningún motivo puede la jornada laboral exceder de 10 horas por día”.

Walter Cubillos, encargado de la SAJ, dijo que este proyecto en síntesis “precariza el empleo, desconoce la estabilidad laboral y niega la indemnización por años de servicio, por eso rechazamos este proyecto. Hay que regularizar el empleo joven pero manteniendo derechos fundamentales”.

En tanto, Salamanca, explicó algunos de los alcances nefastos que tendría este proyecto de ley: “Contempla a jóvenes entre los 18 y 24 años de edad. Si tú sigues en la misma empresa trabajando, te tienen que acabar el contrato cuando cumples los 24 años y te contratarían por otro tipo de contrato pero tu pierdes los años de servicio anteriores e incluso si tú estás contratado en una empresa por un plazo indefinido y si quieres suscribirte a este contrato también perderías  esos años de servicio que hiciste bajo ese otro contrato”.

 Lo más acuciante en este momento, es  que la Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados, lo rechace, exigió  Cubillos. Esto porque dada la “urgencia simple” con la cual calificó el Gobierno su tramitación, esta Comisión lo revisará el próximo martes 8 de mayo y cabe la posibilidad que lo envíe ese mismo día a sala para su votación y eventualmente podría ser aprobado por la Cámara Baja sin ninguna modificación. De ahí, la importancia que se anule la urgencia para que así  “nos dé tiempo para exponer nuestras propuestas respecto de cuál es el estatuto que nosotros como trabajadores y estudiantes queremos”, acotó Salamanca. La CUT y ANEF están convocados a presentar sus indicaciones ese día.

Es por ello, que la SAJ de la RM,  manifestó que “se centrará en crear las instancias necesarias de difusión de este estatuto y reuniones con actores pertinentes, frente a la discusión en el Congreso Nacional respecto de este Proyecto de Ley e hitos que permitan instalar el debate crítico sobre este contrato alternativo y crear un estatuto laboral para jóvenes estudiantes que lo formalicen como trabajador/a sin perder beneficios educacionales y derechos laborales”.

Fuente :

CUT – Central Unitaria de Trabajadores de Chile