El “nuevo” presidente de Chile inició con pie izquierdo su mandato, pues a solo horas de tomar el poder por segunda vez, Sebastián Piñera amenazó con sumarse a la presión internacional contra Venezuela.

Chile, uno de los países latinoamericanos con mayor tasa de desigualdad social, quiere dar lecciones de democracia, y este personaje se llena la boca gritando a los cuatro vientos que “ayudará a Venezuela a recuperar su libertad”.

“Creo que los países de América Latina debemos ejercer todos los instrumentos legales, incluyendo la cláusula democrática (de la OEA), para ayudar a los venezolanos”, fue la perla que soltó Piñera en su discurso.

No cabe duda que del gobierno de Chile no se puede esperar algo mejor que una conducta entreguista a los intereses de las grandes corporaciones, pues su nuevo gobernante es un buen ejemplo de ello.

Mientras la población chilena lucha en las calles a punta de sangre y represión por reivindicación de sus derechos, este señor “se preocupa” por los intereses de Estados Unidos en Venezuela.

Fuente:

Central Bolivariana Socialista de Trabajadores