El embajador de la República Bolivariana de Venezuela en la República de Cuba, Alí Rodríguez Araque, en entrevista exclusiva con Radio Habana Cuba, afirmó que el Grupo de Lima no representa a los pueblos de los gobiernos que se han manifestado contra su país, “de manera que hay que diferenciar muy bien lo que son regimenes que representan a la oligarquía y los pueblos de esos países”.

Desde su despacho en la sede diplomática en La Habana, refirió que con el triunfo de la Revolución en Venezuela y Hugo Chávez a la cabeza, se desarrolló todo un proceso de cambio en América.

“Eso provocó una contraofensiva que ha tenido sus resultados en Brasil y particularmente en Argentina con Mauricio Macri, formando una alianza oligárquica antivenezolana”, dijo. “Estamos seguros de que los pueblos del continente sabrán reaccionar, sabrán restablecer los cambios que se estaban operando en la región. Los pueblos, al final del día, terminarán imponiendo sus razones y sus justos derechos, y no tenemos ninguna duda de que como lo ha hecho Venezuela, lo hará el resto de los pueblos de América Latina”.

Interrogado sobre el resultado de las elecciones presidenciales convocadas para el 22 de abril, valoró que están anunciando una derrota que es conocida.

“La oposición no tiene la fuerza suficiente, ha perdido completamente el poder que tenía. Es una fuerza importante, pero no tiene política, no tiene programa, no tiene nada que ofrecer al pueblo y no tiene, sobre todo, un liderazgo. Por eso, probablemente, la solución que tenga sea no participar en las elecciones, antes de salir con una derrota clamorosa”.

Valoró, asimismo, los retos que tiene por delante la nación, como es la radicalización de las conquistas y los derechos ancestrales del pueblo, negados por las formas de explotación colonial y capitalista, “cuando la economía estuvo dominada por los grandes monopolios externos, principalmente norteamericanos y muy en particular, en el sector petrolero”.

La radicalización, explicó, consiste en aprovechar más profundamente la riqueza petrolera que tiene el país y otras riquezas minerales, e incluso agrícolas. Tenemos grandes extensiones de tierra aptas para la producción de alimentos que resuelven también problemas de abastecimiento. Después de que Venezuela se convirtió en un gran exportador de petróleo, se eliminó la agricultura por políticas que se aplicaron hace varias décadas atrás”, recordó.

Meditó que junto al avance de las medidas económicas, Venezuela debe “profundizar entonces en procesos de la sociedad y de la organización comunal que den una nueva forma estatal, para así ir conformando lo que está en propio programa de la revolución. “No solo en la economía, sino también en el poder político, el poder del estado”.

Fuente:

Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores de la República Bolivariana de Venezuela