Tillerson aboga por golpe militar en Venezuela

Yanquis FueraAntes de iniciar su gira por América Latina, el Secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson, dio una conferencia en la Universidad de Austin, Texas, en la que explicó la política exterior de la administración Trump para el hemisferio. En un agresivo discurso, Tillerson enfiló su batería contra el gobierno bolivariano, instando a la Fuerza Armada a convertirse en “agente de cambio” para solucionar la crisis en Venezuela y sugirió a Maduro renunciar y exiliarse en Cuba.

“En la Historia de Venezuela y de los países latinoamericanos, los militares han sido a veces un agente de cambio cuando las cosas estaban tan mal que los líderes ya no podían seguir sirviendo a su pueblo”, recalcó en un argumento donde además reivindicó la aplicación de la Doctrina Monroe en el continente. Tillerson insistió en que sería “más” fácil si el presidente Maduro abandonara su cargo voluntariamente y “si la cosa se pone demasiado caliente, estoy seguro de que tiene algunos amigos en Cuba que podrían darle una bonita hacienda en la playa donde puede llevar una vida tranquila”, añadió. Sin embargo resultó contradictorio al resaltar que EEUU no busca Washington derrocar al gobierno de Maduro sino que quiere un “cambio pacífico” en Caracas.

“El régimen corrupto y hostil de Nicolás Maduro en Venezuela se aferra a un sueño y visión anticuados de la región que ya ha sido un fracaso para sus ciudadanos”, fustigó. Según Tillerson, “la alianza de EEUU con las naciones del hemisferio se funda en valores compartidos y en la gobernabilidad democrática, no podemos darlo por sentado. Muchos todavía viven bajo la opresión de la tiranía”.

Recordó la vigencia de la denominada Iniciativa de Seguridad de la Cuenca del Caribe, donde junto a sus “socios” “a lo largo de nuestra tercera frontera están incrementando su capacidad de realizar interceptaciones en el mar, contener armas ilegales, contrarrestar corrupción y juzgar delincuentes”.

También destacó la importancia de aliados como Colombia, Perú, Brasil, Guyana y Argentina quienes están favorecidos con abundantes recursos como petróleo y gas natural que no han sido suficientemente explotados. “ EEUU quiere ayudar a nuestros socios a desarrollar sus propios recursos”, destacó.

Además hizo alertas sobre la creciente influencia de China y Rusia en esta zona y llamó a los Estados latinoamericanos a resguardarse de «potencias lejanas que no reflejan los valores fundamentales compartidos en esta región».

Las palabras de Tillerson aún no son respondidas oficialmente por el Gobierno Bolivariano, pero el Canciller venezolano Jorge Arreaza, inició en Cuba ayer una gira por América Latina y el Caribe para fortalecer la “unión solidaria y soberana” en la región. En un acto en La Habana, Arreaza destacó que iniciaba una ofensiva diplomática debido a las sanciones y amenazas de una operación militar por parte de la administración Trump en contra del gobierno de Nicolás Maduro. El canciller venezolano reiteró el compromiso de Venezuela y Cuba en el combate del imperialismo en América Latina.

El llamado a golpe militar de Tillerson, se produce a menos de 72 horas de la posible firma definitiva de un acuerdo entre el Gobierno Bolivariano y la oposición, para celebrar elecciones presidenciales en Venezuela. Por tanto está claro que EEUU no espera una solución democrática al conflicto político en la nación suramericana. Los argumentos de Tillerson sugieren la reactivación de la ya denunciada Operación Tenaza, que se intentó poner en marcha en 2015, en la cual se buscaría abrir dos fuentes de conflicto militar contra Venezuela, uno desde Colombia y otro desde Guyana.

El primero estaría relacionado con la denuncia recientemente hecha por autoridades militares colombiana, según la cual los jefes guerrilleros del ELN estarían refugiándose en territorio venezolano.
Y el segundo frente, con la actual decisión de la ONU de llevar a la Corte Penal Internacional el reclamo territorial entre Venezuela y Guyana por el territorio del Esequibo. Esta semana, el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, anunció que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya juzgará la disputa fronteriza entre Venezuela y Guyana ante el fracaso de las partes en alcanzar un acuerdo en una negociación conducida por ese organismo a través de la figura del Buen oficiante.

En diciembre de 2017, la petrolera Exxon Mobil, de la que Tillerson fue director ejecutivo,  aseguró que está dispuesta a asistir a Guyana en los gastos judiciales resultantes de una eventual controversia con Venezuela por el bloque Stabroek, descubierto en 2015 en el Esequibo y considerado la segunda mayor reserva del mundo.

La petrolera dijo que ha reservado alrededor de 20 millones de dólares para tales efectos. La compleja situación interna junto al deterioro económico, acompañadas de una eventual incursión del ejército colombiano a territorio venezolano y la posibilidad cierta de perder el reclamo sobre el Esequibo, punto de honor en la soberanía nacional, puede ser la chispa que encienda la mecha para fomentar la activación de la fase militar en este plan de golpe a cuenta gotas que Washington dirige contra Caracas desde hace más de dos décadas.

Artículos Relacionados