En Honduras, desde el mismo momento en que comenzaron a conocerse los primeros datos sobre los escrutinios electorales de las elecciones del 26 de noviembre, se hizo palpable el triunfo de Salvador Nasralla, sobre los golpistas que se habían apoderado de la presidencia, el 28 de junio de 2009, desalojando de ella al legítimo presidente Manuel Zelaya.

Desde luego quienes usurparon el poder y lo ejercen con violencia en contra del pueblo no están dispuestos a reconocer el triunfo de quienes han resistido los embates de la dictadura y la vencieron en las elecciones.

El fraude electoral, minuciosamente preparado por el actual gobierno y amparado por la OEA, no avizoró las grandiosas movilizaciones que se están produciendo en defensa del triunfo de Nasralla, ni calculó que al pueblo en las calles no lo detiene la muerte, ni las balas con que pretendían amedrentarlo.

Es tan justo el reclamo de los protestantes y tan aberrante la respuesta de los detentadores del poder, que hasta la misma Fuerza Cobra, de los militares, se niega a reprimir a quienes están haciendo uso legítimo de la movilización, exigiendo se respete el triunfo de la oposición en las urnas.

Expresamos nuestra solidaridad con el pueblo de Honduras, hacemos llegar nuestras condolencias a los familiares de los asesinados por las balas oficiales y llamamos a los pueblos, gobiernos, personalidades y a las conciencias democráticas del mundo a exigir se respete la voluntad popular expresada en las urnas.


URL Corto: https://goo.gl/1fEjwj

Fuente:

FARC