Los bolivarianos mostraron su fuerza. Foto: RedGlobeA esta hora, los eventos arrojan las siguientes conclusiones:

1.- Chavismo y oposición se midieron en convocatoria. La oposición logra una gran movilización, luego de años sin hacerlo. Teniendo el resultado electoral del 6D a cuestas, nadie duda que tengan gente. Pero el chavismo contra muchos pronósticos, realizó actos a casa llena en todo el territorio nacional en días previos y hoy llenó a reventar la joya de la corona, la Av Bolívar de CCS.

2.- La derecha quedó confinada a los lugares habituales del este de Ccs. Para evitar choques con el chavismo y evitar ataques a edificios públicos como los que han ocurrido en años anteriores, no se les permitió el ingreso al municipio Libertador.

3.- Numerosos detonantes de violencia fueron desactivados previo al 1S. Yon Goicochea fue detenido con explosivos, 92 paramilitares colombianos fueron detenidos en Catia. Detienen a Carlos Melo. Hubo zonas tomadas por efectivos policiales previamente y esto impidió choques. Las acciones fueron articuladas y múltiples.

4.- La MUD desvió totalmente el propósito político de su convocatoria. El revocatorio no fue el protagonista. Carreras presidenciales de Capriles y Ramos Allup desviaron el sentido de todo, pues «protesta» es distinto a «acto político». Esas peleas internas por el micrófono y discurso final, terminaron por colocar a Chúo Torrealba en el podio.

5.- El discurso de Chúo fue errático, aguado, disperso. El acto todo duró sólo una hora y concluyó con otra convocatoria, pero a cacerolazo, hoy a las 8:00pm. El resultado en el corazón de la protesta (que no fue protesta), terminó decepcionando. Seguidores de la derecha esperaban otro tipo de acciones articuladas e inmediatas para producir ya una torcedura de brazo al Gobierno. “ir a Miraflores”, “Acabar con Maduro el 1S”, “Obligar al CNE a hacer el revocatorio ya”, son objetivos y ansiedades incumplidas.

6.- El Gobierno desmontó gran parte del aparataje de violencia previamente montado, desarmó (literalmente) a la MUD. Enviar a la gente a cacerolear a sus casas no agradó a muchos de los seguidores quienes ya tenían meses sometidos a un discurso viral de violencia. A los opositores se les convocó a marchar empleando la glorificación del enfrentamiento, con triunfalismo, con la promesa de la revancha como estímulo, bajo promesas de resultados inmediatos. Al escuchar a Chúo, desarmado, la decepción se impuso.

7.- Muchos seguidores de la derecha, totalmente enajenados por la propaganda violenta e intoxicante del fascismo, no se conformarán con ir a casa a cacerolear. De ahí que son altamente probables situaciones violentas dispersas. Seguramente los “lugares históricos” de la derecha en muchas ciudades o sitios emblemáticos de las guarimbas de 2014, vuelvan a ser lugares donde la violencia concurra hoy. Voluntad Popular es un factor altamente activo en esa segunda agenda.

8.- La oposición hizo algo hoy: Empezó con todas sus fuerzas. Y en un acto de uso de máxima fuerza, no logró nada. En términos prácticos, no lograron absolutamente nada. Lo que quiere decir que difícilmente puedan hacer pronto otro tipo de demostración de fuerza superior a esta. La calle como forma de presión no funciona acorde a sus expectativas, menos todavía si están encarrilados a la no violencia una vez que anticipadamente les desactivan sus aparaticos de muerte.

Fuente: Misión Verdad en Facebook / RedGlobe