Foto: Gobernación de TáchiraEste fin de semana  como una medida de buena fe por parte del Gobierno venezolano, hacia la normalización del libre tránsito binacional, por el lapso de unas horas se decidió permitir el paso peatonal a través del puente internacional »Simón Bolívar«. El gobernador del fronterizo estado Táchira, José Gregorio Vielma Mora, anunció que al encontrar en la mañana del sábado un grupo considerable de personas que querían pasar hacia la vecina ciudad colombiana de Cúcuta para supuestamente abastecerse de alimentos y productos que escasean en Venezuela, se permitió el paso.

»El presidente Nicolás Maduro ordenó que no se perturbe a ningún ciudadano que quiera pasar de Colombia a Venezuela este domingo«, confirmó Vielma Mora, e incluso informó que se prestará apoyo con unidades de transporte público para el traslado de personas que quieran ingresar a la frontera o vengan de la nación hermana hasta el territorio nacional. El mandatario también aclaró que no se trata de un »corredor humanitario« como aseguró la Cancillería colombiana.

Esto con la intención de desmontar la matriz mediática impulsada por la oposición venezolana según la cual debido a la crisis humanitaria los venezolanos acuden masivamente a comprar comida en Colombia, como ya sucedió hace poco cuando un grupo de »damas de blanco« presionaron para pasar al otro lado a buscar alimentos y medicinas. En la pasada ocasión el hecho, que fue claramente un montaje mediático, contó con amplia cobertura internacional y se dijo que más de 35 mil venezolanos pasaron la frontera para »abastecerse«.

El resultado de este fin de semana fue muy distinto. Muchas personas viajaron a Cúcuta con la esperanza de conseguir productos a precios regulados o por lo menos a un costo menor de lo que las mafias bachaqueras y contrabandistas lo ofertan en Venezuela.

La sorpresa fue mayúscula. La gran mayoría regresó con las manos vacías. Los precios altos no variaron, Según testimonios recogidos por medios nacionales como YVKE Mundial, muchos venezolanos se sitieron burlados e indignados con la realidad encontrada. Uno de ellos, Mario Ramírez, dijo a sus connacionales que no se dejen engañar. Los altos costos son los mismos producto del contrabando de extracción en la frontera.

Por ejemplo, una Harina Pan (la harina de maíz para las arepas) cuyo precio regulado es de 190 Bs, y se consigue con bachaqueros en Venezuela entre 1300 y 1500 bs, se consigue en Colombia a 3500 pesos, que al cambio de 2,5 bs por peso, equivale a 1300 bs. Y así con productos como el arroz, café, azúcar y granos, por lo que muchos aseguraron que »perdieron el viaje«.

»En La Parada subieron los precios de los productos una harina Cúcuta adentro cuesta 3100 y allí lo marcan en 3500 pesos. El azúcar también subió de 2400 a 3100 pesos; medio kilo de arvejas a 3100. El cambio está 2,5 Bsf por peso«, relató la reportera de Telesur Madeleine García.

Mientras el Defensor del Pueblo en el Táchira, Hugo Caro, se aproximó al lugar para constatar  que »a varios les fue negado el acceso por llevar la bandera venezolana o por tener camisa o franela roja o por no portar suficiente dinero en efectivo«.
 
Por su parte el director de Política de la gobernación del Táchira, Luis Díaz, señaló que en los dos pasos habilitados previamente hace menos de 15 días  en los que la oposición montó un show mediático con la supuesta crisis humanitaria no hubo ninguna restricción en el lado colombiano del puente.

El Gobernador de Norte de Santander (Colombia), William Villamizar Laguado, advirtió que sólo tendrán capacidad de vender a los venezolanos hasta el martes debido al paro de transportistas que se vive en su país y que amenaza con dejar sin abastecimiento a Cúcuta y otras poblaciones aledañas. Por tanto es muy probable que de no resolverse la situación en Colombia con la huelga de camioneros, en las próximas semanas sean los colombianos los que quieran pasar la frontera para comprar en el Táchira.

Los medios y periodistas que cubrieron el evento, lejos de conseguirse con venezolanos que »cruzaban la frontera huyendo del hambre«, se encontraron con consumidores bastante molestos por la especulación con los precios en Cúcuta. Muchos aseguraron »haber perdido el viaje« por confiar en la campaña de la derecha según la cual en Colombia se consigue de todo y más barato.