Miles de jóvenes manifestaron este miércoles en Caracas contra la injerencia imperialista. Foto: VTVTras una serie de rumores sobre una eventual reunión entre representantes del Gobierno Bolivariano y la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) en la República Dominicana, la noticia fue confirmada por las partes. Las conversaciones se hicieron por separado, entre los actores involucrados y los mediadores.

Al respecto, la MUD emitió un comunicado en el que claramente “condiciona” el diálogo a cuatro puntos que considera no negociables: 1)la realización del referéndum revocatorio; 2)la liberación de los supuestos “presos políticos” (como Leopoldo López, el dirigente de la organización ultraderechista Voluntad Popular (VP) responsable de los disturbios de terrorismo urbano conocidos como guarimbas que dejaron un saldo de 43 víctimas mortales y cuantiosas pérdida  materiales a la propiedad pública y privada en 2014) y el retorno de los supuestos “exiliados” (que en su casi total mayoría son prófugos de la justicia venezolana por casos de corrupción y por participar en el golpe de Estado de 2002); 3) Admisión del régimen de la ayuda internacional en medicinas y alimentos para atender con urgencia la  supuesta “crisis humanitaria” 4) Respeto a la Constitución, a la separación de poderes y a la Asamblea Nacional.

La MUD además reiteró su satisfacción por el apoyo recibido a su propuesta, por parte del G7, que emitió un documento sobre la situación venezolana parcializado con la visión de la ultraderecha opositora; el respaldo de  John Kerry al español Rodríguez Zapatero ( quien encabeza el grupo mediador para el diálogo); la reunión entre Ernesto Samper (presidente de Unasur) y el Papa  Francisco para abordar el tema en la nación suramericana y la solicitud hecha por Paraguay para abordar dentro del Mercosur la situación en Venezuela.  Además, se mostró favorable a que pese a la iniciativa de diálogo, continúe la presión internacional sobre el Gobierno Bolivariano y se aplique la Carta Democrática Interamericana que suspendería a Venezuela de la Organización de Estados Americanos (OEA).  Sobre este punto, el secretario General de La OEA, Luis Almagro, excediendo sus funciones, se ha pronunciado a favor de la realización del referéndum revocatorio, inmiscuyéndose directamente en los asuntos internos de Venezuela, y ha dicho que esta semana convocará a una reunión del organismo para discutir el tema de la aplicación de la Carta Democrática al gobierno del presidente Nicolás Maduro.

El  titular de la OEA impulsa la convocatoria en los próximos días a los embajadores de los 34 países miembros para abordar la situación en Venezuela y decidir “el destino de este país”, invocando el artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana, en una situación sin precedentes en la historia del organismo hemisférico.

La suspensión de un país miembro solo ha ocurrido con Honduras tras el golpe de Estado de 2009, y para lograrla se necesita el voto afirmativo de dos tercios de los integrantes.

Por su parte, la Unasur  informó  que por iniciaiva de este organismo, los ex Presidentes José Luis Rodríguez Zapatero de España, Leonel Fernández de República Dominicana y Martin Torrijos de Panamá,  “sostuvieron reuniones para explorar con las partes el marco para iniciar un diálogo nacional con representantes del gobierno de la República Bolivariana de Venezuela y de la oposición representada por partidos de la MUD”. Unasur destaca  que estos acercamientos buscan el “bienestar de todos los ciudadanos, la paz, la justicia, la verdad, la convivencia institucional, el fortalecimiento de la economía, la preservación del Estado de Derecho, la democracia y el respeto de la soberanía nacional”.

“Después de hacer reuniones, en forma alternativa, con los representantes del gobierno y la oposición, los ex Presidentes constatan que existe una voluntad de diálogo de ambas partes, por lo cual se propuso continuar explorando nuevos contactos en fechas próximas con el objeto de acordar una agenda que cumpla con los requerimientos de cada una de las partes y un método para el diálogo nacional”, señala Unasur.  

Por su parte el Gobierno Bolivariano no emitió ningún documento oficial. La canciller Delcy Rodríguez publicó en su cuenta en las redes sociales, su respaldo a esta iniciativa  también promovida por el Ejecutivo Nacional.

¿Camino a la injerencia?

Pese al optimismo de Unasur, probablemente el diálogo no avance tan rápidamente como la presión injerencista sobre Venezuela. El Gobierno saliente de Mariano Rajoy en España convocó un  Consejo de Seguridad para evaluar cómo la “crisis venezolana” puede afectar los intereses de su nación. Dicho concepto es copia del principio de la Orden Ejecutiva de Barack Obama, que considera que la situación en Venezuela puede representar una amenaza para la seguridad interna de EEUU.

En la doctrina militar imperialista de la OTAN, cualquier situación que ponga en peligro a ciudadanos o intereses de un país amerita una respuesta bélica. En este sentido resulta peligroso que el Gobierno español advierta que seguirá de cerca la seguridad de los casi 200.000 españoles que residen en Venezuela y plantee reforzar la representación diplomática en esa nación para atender sus necesidades, ante el deterioro de la situación “excepcional” en el país.
El Consejo de Seguridad Nacional tiene una función asesora del presidente del Gobierno y de él forma parte el jefe de Estado Mayor de la Defensa de España. Por tanto, es sin duda un intento de impulsar desde un país integrante de la OTAN, brazo armado del imperialismo europeo, una injerencia directa en territorio venezolano.

La última vez que Rajoy citó a este órgano fue el 20 de noviembre de 2015 a fin de analizar la respuesta ante los últimos atentados terroristas en Francia y repasar las misiones internacionales contra el terrorismo yihadista en las que participa España. Ahora lo hace para evaluar la situación en Venezuela.
La alianza interimperialista denominada G7, que aglutina a Alemania, Canadá, EEUU Francia, Italia, Japón, Reino Unido, junto a la representación política de la Unión Europea (UE), realizó “un llamado” al Gobierno de Venezuela para que “trabaje” en pro del diálogo “con sus ciudadanos” a fin de “resolver urgentemente” la crisis económica y política que afecta el país y “respete los derechos y libertades fundamentales, los procesos democráticos, las libertades y el imperio de la ley”.

Esta declaración parcializada de antemano responsabiliza al Gobierno Bolivariano de la tensión actual, insinuando que actúa al margen de la ley, y por tanto no es más que un espaldarazo al Decreto de Obama por parte de este cónclave.

Esta “coincidencia” de posturas nos hace recordar que justamente en mayo de 2001, el entonces presidente gringo George Bush y su homólogo español José María Aznar realizaron un “ejercicio de guerra” denominado Operación o Plan Balboa en el que fuerzas militares de EEUU y la OTAN actuaban de manera conjunta para invadir a Venezuela y derrocar al comandante Hugo Chávez.

El mito de la Crisis Humanitaria

El secretario general de la OEA, Luis Almagro, concedió  recientemente una entrevista a un medio uruguayo donde señaló “que no es un buen ejemplo para la izquierda lo que ha pasado en Venezuela en los últimos dos años”, refiriéndose específicamente al gobierno de Nicolás Maduro, en lo que ya parece un ensañamiento personal tras referirse al Jefe de Estado venezolano  en una misiva pública con el término irrespetuoso de “dictadorzuelo” al supuestamente no permitir la realización del referéndum revocatorio.

“La cantidad de pobres creció más que en ningún otro país del mundo, los niveles de corrupción están hoy arriba de todos los países latinoamericanos” y “no puede haber un régimen de izquierda con presos políticos.

“Todas esas variables acumuladas (…) sacaron completamente de la izquierda al Gobierno de Venezuela”, afirmó. En estas inefables declaraciones, Almagro da por sentada “la salida de la izquierda del Gobierno”, lo que resume su posición ideológica y política, además de mentir descaradamente sobre la situación del país.

En los últimos dos años y pese a la guerra económica, según cifras de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Venezuela redujo sus niveles de subnutrición y en 2014 fue considerado uno de los países que realizó mayores esfuerzos para que su población coma bien y dignamente. Esto le valió que en 2015 la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, reconociera a Venezuela por segunda vez en materia de la reducción del hambre y la pobreza extrema en más del 50 por ciento en todo el país. En 2013, Venezuela se ubicó en el grupo de 15 países que realizaron progresos excepcionales para reducir la subnutrición.

Pese a la crisis económica actual producida por la agresión multifactorial de la que es víctima el país, y que ha generado una economía de la violencia como arma para desintegrar al Estado en un golpe no convencional, el desempleo en el mes de abril cerró en 7,3%, la tasa más baja en comparación con el mismo mes de los últimos 20 años, esto es gracias a la implementación de políticas públicas que protegen el empleo de la población, defienden los derechos de los trabajadores y consideran la flexibilización laboral y la tercerización distorsiones que hay que superar.

En Colombia la cifra asciende al 10% con probabilidades de seguir aumentando, y lo mismo sucede en otras naciones de la región donde la Cepal y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) vaticinan un incremento en líneas generales del desempleo debido a los efectos de la crisis estructural del capitalismo.

Es innegable que la espiral inflacionaria afecta profundamente la vida del pueblo venezolano, que se enfrenta a no pocas dificultades para adquirir alimentos y medicinas. Pero la situación no es crítica como en La Guajira colombiana por ejemplo,  donde sí hay una crisis humanitaria que ha sido señalada hasta por la famosa cantante de esa nacionalidad Shakira, quien en reciente visita a su país calificó la situación en esa zona como una verdadera tragedia humana.  “Hay 5.000 niños en La Guajira que están en estos momentos muriendo de hambre. Si queremos pensar en tener una Colombia en paz, tenemos que empezar a construir desde la base de nuestros niños”, señaló la cantante.

Aún así, Almagro enfila sus baterías y a los programas sociales de la Revolución Bolivariana los señala como “populismo facilista”. “Toda la dinámica social del país se fue hacia el populismo facilista” y el Gobierno “solo se está preocupando hoy de conseguir mecanismos para mantenerse en el poder”, “eso definitivamente no es de izquierda”, dijo Almagro en una actitud que coloca de manifiesto su ferviente oposición al proyecto socialista bolivariano.
La proyección del caos

Este sábado, la aerolínea alemana Lufthansa confirmó que suspenderá sus vuelos entre Caracas y Frankfurt a partir del 18 de junio. Al respecto, la compañía alemana emitió el siguiente comunicado oficial: “Después de haber agotado todos los recursos e intentos de maniobra, nuestro Consejo de Directores ha prolongado al máximo esta decisión. Se toma esta acción en respuesta a las actuales dificultades económicas en Venezuela y al hecho de que Lufthansa es actualmente incapaz de cambiar sus ganancias en moneda local a dólares estadounidenses para transferirlas fuera del país. Aparte, la demanda de viajes internacionales a Caracas registró un nuevo descenso anual en 2015 y en el primer trimestre de 2016”.

Esta información retumba en los medios internacionales como “prueba” de la catástrofe económica en Venezuela.  Sin embargo no trascendió por ejemplo que durante la 36 Feria Internacional de Turismo de Cuba, Armando Molina, gerente de la operadora canadiense All Inclusive, dijo que su compañía estudiaba la posibilidad de poner en funcionamiento vuelos charter para Venezuela y de esta manera impulsar el turismo entre ambos países.

A esto se suma, el asesinato  también este sábado del ex comandante de la Milicia Nacional Bolivariana, Félix Velásquez, en el que la primera hipótesis que manejan los cuerpos de seguridad es el sicariato, motivado a “la calculada ejecución del hecho y la certera actuación de los atacantes”,   informó el ministro del Poder Popular para Relaciones Interiores Justicia y Paz, mayor general Gustavo González López.

“Fue asesinado en horas del mediodía bajo la simulación de robo de vehículo”, precisó el ministro en declaraciones transmitidas por el canal del Estado  y argumentó que la “crueldad de la acción ejecutada frente a la nieta que lo acompañaba, revela la intención de reducir su capacidad de defensa”.

El homicidio de Velásquez se suma a una serie de asesinatos selectivos de integrantes de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y de dirigentes sociales y activistas de las fuerzas revolucionarias, que han sido denunciados por el Gobierno Bolivariano como parte del plan de conspiración imperialista para generar caos y desestabilización interna a fin de declarar a Venezuela un Estado fallido y propiciar su intervención.