Screenshot: Bolivia TVDespués de su encuentro oficial con Merkel, el presidente del Estado Plurinacional de Bolivia Evo Morales acudió el miércoles a la Universidad Técnica de Berlín, donde junto con el rector se firmó un acuerdo para facilitar el intercambio entre estudiantes de ambos países. Dos salas llenas de personas recibieron al presidente al grito de “Evo, Evo”.

Evo se mostró “sorprendido” por la “simpatía y cooperación alemanas en varios proyectos”. Y dio las gracias al decano por “abrir las puertas de su Universidad para que Bolivia pueda enviar a los mejores estudiantes del país a Berlín”.

A continuación comenzó una clase de historia en la que el presidente record como desde su llegada al poder el país ha reducido del 38% al 15% la extrema pobreza. “Después de 500 años hemos organizado un movimiento popular de los indígenas y nos hemos levantado para exigir derechos políticos, consiguiendo el poder de forma democrática y pacífica”.

Recordó asimismo que cuando comenzaron, “en Cochabamba había uniformados de los EEUU que patrullaban de uniforme y tenían mas poder incluso que la policía”. Asimismo el presidente señalo que, en el pasado,  los embajadores norteamericanos decidían políticas económicas en Bolivia. Y que  los altos cargos del ejército y de la policía debían ser autorizados por los EEUU, así como los ministros.

“Las propuestas que nos hacían eran privatizar las refinerías por 20 o 30 millones de dólares,” explicaba. “El embajador norteamericano me acuso de ser el Bin Laden de Los Andes” antes de las elecciones. Asimismo recordó que en la historia de Bolivia siempre que ha gobernado la izquierda, pocas semanas después había un golpe o una revuelta. Y cuando ganaba la derecha, los EEUU les felicitaban, firmaban rápidamente nuevos contratos, les financiaban. “A nosotros no nos dieron nada y mucho mejor que nos fue de ese modo.”

Morales recordaba que Bolivia ha sufrido un golpe de estado tras otro. Cuando tome el poder un consejero me recomendó que mandase al embajador de EEUU a casa y yo le pregunte pero porque? La respuesta fue: “En USA no hay golpes de estado porque allí no tienen embajador de los USA”.

Morales recordaba emocionado que después de ganar las primeras elecciones se reunió en varias ocasiones con Fidel Castro y mantuvieron conversaciones que duraban toda la noche. Al parecer, estaba esperando todo el tiempo a que Fidel le dijese como y cuando tenían que tomar las armas y montar una guerrilla “pero el solo me hablaba de educación, salud, desarrollo”. Al final le preguntó el mismo, y Fidel le contestó que “la revolución no se hará con balas sino con la voz de los bolivianos” mediante las elecciones  y con un programa político nacido del pueblo.

“Nuestra lucha era y es contra el neoliberalismo y nuestro programa es un programa de soberanía,” recalcó Evo. “Hemos conseguido refundar Bolivia con un reparto más justo que no habría sido posible sin un pueblo realmente organizado. Solo habríamos tenido un estado aparente con una oligarquía y las empresas privadas. El movimiento indígena ha demostrado que puede gobernar mejor que el liberalismo.” Morales recalcó la pluralidad de la asamblea que, según explicaba, gobierna Bolivia hoy en día. “Hemos pasado de ser un estado colonial a uno plurinacional.”

En este proceso, según Morales, ha jugado un papel fundamental la estatalización de los recursos fósiles. “Entonces encargamos a un grupo de expertos la siguiente tarea. Hasta entonces, el 82% de los beneficios eran para las empresas y el resto para el estado. A los expertos les planteamos la pregunta: si le diésemos la vuelta, es decir, si el estado se quedase con el mas de 80% de beneficio y las empresas con el 18%, seguiría aun siendo rentable para estas? Y cuál no sería nuestra sorpresa cuando nos comunicaron los resultados y nos dijeron que si, que efectivamente aunque solo cobrasen ese mínimo porcentaje aun seguirían ganando.”
De ese modo Bolivia le habría dado la vuelta a la relación comercial y hoy día estas empresas pueden considerarse “trabajadores, prestadores de servicios, pero ya no dueñas, sino que el dueño ahora es el pueblo boliviano (…) y así el año pasado pudimos recaudar 5.400 millones.”

Cuando Morales asumió el poder en el FMI y el BMI se decían “Este indio dios mío, a ver qué hace”, explicaba en la conferencia. “En aquel momento teníamos que pedir préstamos para pagar los salarios y devolverlos con altos intereses. Y hoy? Hoy podemos incluso permitirnos pagar a los jóvenes que terminan la primaria becas para que puedan seguir en la secundaria y así hemos reducido el fracaso escolar hasta el 1%. Y esto era algo que ni siquiera estaba en el programa político. Pero vamos adaptándonos a lo que la asamblea va manifestando que es necesario en la sociedad.”

Morales realizaba una comparación de la situación de Bolivia en aquel momento a la de los países europeos obligados a aplicar medidas de austeridad: “Los técnicos del ministerio nos aseguraban que era importante aplicar un paquete de ahorro porque era lo que el FMI y el BM les habían dicho siempre. Pero nosotros no les hicimos caso, sino que nos centramos en garantizar los servicios, que consideramos derechos humanos: agua, luz, telecomunicaciones, vivienda.”  Y el público aplaudía cuando declaraba: “Hemos evitado la privatización del agua”.

Con respecto a la cooperación con Alemania, Morales destaco que Alemania ha vendido al estado boliviano la tecnología necesaria para crear varias centrales termoeléctricas, así como infraestructuras solares y eólicas. Una cooperación que planean seguir incrementando con el objetivo de conseguir producir energías limpias y para lo cual cuenta con Alemania como principal socio.

Sus últimas palabras: “En Bolivia ya no mandan más los gringos, sino los indios”. Aplauso entusiasmado del público.