República Bolivariana de VenezuelaEl Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela rechaza categóricamente el fallido intento de confundir y tratar de desplazar el foco de atención de la responsabilidad internacional del Gobierno de la República de Colombia, cuestión que viene insinuada en diferentes comunicados. De la misma manera Venezuela clama por la atención a los fines que se detengan los grupos armados paramilitares y otras bandas delictivas violentas que actúan en la frontera común entre Venezuela y Colombia, atentando contra los derechos humanos de la población que reside en la frontera.

Venezuela, sin embargo, requiere de la voluntad de cooperación de Colombia para atender y resolver las demandas y requerimientos de nuestros pueblos. Se congratula y se felicita en el momento en que el compromiso del gobierno colombiano actúe para atender el grave problema del contrabando de extracción hacia ese país y que afecta gravemente la economía venezolana. Venezuela recalca que si bien conserva la esperanza en que el gobierno de Colombia cumpla con sus responsabilidades y compromisos, y le insta a considerar que la mejor forma de sortear las dificultades es atendiéndolas en su origen y causas.

Venezuela no solamente ha cooperado de forma consecuente e infinita con Colombia y con su pueblo a través de la evidencia histórica de tratado de cooperación, de fraternidad con los 5 millones de colombianos que viven en Venezuela, sino que también tiene una posición de integración solidaria sostenida. También se dice de los problemas originados en ese país, la indiferencia, cuando no ha habido una actitud comprometedora que ha resultado en una grave violación de los derechos humanos de su pueblo.

La verdad es que Venezuela, cansada de esperar una solución responsable del gobierno de Colombia y en pleno ejercicio de su deber constitucional de tutela de los derechos venezolanos, se ve precisada de promulgar el estado de excepción en específicos municipios venezolanos, así como el cierre provisional de la frontera para enfrentar la amenaza de la violencia paramilitar, los grupos de delincuentes en la frontera, a los grupos que extraen alimentos, medicinas y bienes de tal manera que han elevado el costo exponencial de la moneda de Venezuela. Venezuela reitera su solidaridad internacional; no ha tenido límites y no los tendrá con el pueblo de Colombia, de modo que ese Gobierno no podrá ignorar por confusiones de otros intereses, ocultar la política venezolana de franca acogida histórica por la mediación colombiana.Venezuela pide a Colombia absoluta congruencia con su compromiso, y recuerda que es de cada estado de velar en su territorio para evitar todo acto ilegal e impedir que se produzcan hechos delictivos.

Venezuela reitera nuevamente al Gobierno de Colombia que las medidas soberanas en marcha son consustanciales al cumplimiento de los protocolos legales y constitucionales para los derechos de todas las personas. Venezuela aclara al Gobierno de Colombia que tal verdad histórica no la puede obviar y menos ocultar tras el pretendido deslizamiento de su responsabilidad hacia otros estados soberanos.

Venezuela exige al gobierno de la Hermana República de Colombia que además de los delitos de desplazamientos transfronterizos, secuestro, sicariatos, acción, extorsión, homicidios etc., hemos tenido que soportar todos los estragos y las agresiones, incluyendo contra la moneda nacional. El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela espera del Gobierno de Colombia que se centre en considerar y cumplir sinceramente todos sus compromisos con los derechos humanos e internacionales mediante un profundo proceso valorización de esa realidad.

El Gobierno Bolivariano de Venezuela ha propiciado una reunión binacional de cancilleres para dialogar franca y abiertamente sobre la grave situación fronteriza que específicamente ha perjudicado a Venezuela. Se ha articulado un fenómeno de contrabando de extracción inconmensurable de bienes y servicios, medicinas y alimentos, gasolina, entre otras suerte de prestaciones pertenecientes al pueblo de Venezuela. Hasta en la especulación de la moneda, extraída por el delictivo negocio de la manipulación, que aprovechando la diferencia cambiaria.

Por lo tanto contradice más bien el principio de buena fe, de vecindad y de cooperación. El Presidente Santos de repente olvida esa cruda realidad propiciada, aupada y no controlada desde allá, así como la historia reconocida de realidad en solidaridad con Venezuela. A si mismo ofende en virtud de sus declaraciones acompasadas en el foro que está utilizando en Bogotá, por el Club de Madrid, propuesto para que un grupo de expresidentes con intereses privados y en modalidades muy particulares de injerencia contra el orden, ataque a su legítimo gobierno de amparo y por el descarado apoyo gubernamental. Venezuela reitera sin embargo la direccionalidad de las acciones y las declaraciones del Presidente Santos que se contradicen entre sí. Venezuela denuncia la falta de seriedad y los obstáculos al propósito de dialogo constructivo elaborando dos declaraciones que a todas luces pretenden deslizar hacia el estado venezolano la reconocida responsabilidad del estado colombiano. Y por el contrario hace presente un dialogo sano, constructivo, preciso, corrigiendo errores y fallas para evitar males peores. Pero la sana intención de ayudar a nuestros pueblos siempre será lo más importante.

Fuente: Embajada de Venezuela en Alemania / RedGlobe